Cuando quiero hacer un bizcocho especial, para regalar, para una merienda con amigas, o para mí misma que me siento más estupenda que nunca y decido que los próximos días desayunaré un exquisito bizcocho, siempre me acuerdo de mi molde de bundt cake.
El bundt cake de calabaza y naranja es un bizcocho de los más exquisitos que he probado, os lo aseguro, es una exquisitez. Si os fijáis, no lleva toneladas de mantequilla como es habitual en los bundt cakes, el aceite de girasol es una grasa mucho más ligera y el queso crema aporta jugosidad pero no empacha.
La combinación de la calabaza con la naranja es sencillamente divina, un sabor realmente delicioso y el zumo de naranja que lleva nos da como resultado un bizcocho tiernísimo y muy jugoso.
Os cuento como lo hice...
- 100 ml de zumo de naranja
- 150 ml de aceite de girasol
- 80 gr. de crema de queso (tipo philadelphia)
- Ralladura de una naranja
- 300 gr. de puré de calabaza (ver receta AQUÍ)
- 300 gr. de azúcar
- 300 gr. de harina.
- 2 sobres dobles de gasificantes (dos blancos y dos azules) (sino tienes entonces pones sobre y medio de levadura de repostería y olvida los gasificantes)
- 1 cucharadita de levadura de repostería.
- Enmantecamos el molde del bundt cake.
- Separadas las yemas de las claras montamos éstas a punto de nieve y reservamos.
- Rallamos la piel de la naranja, reservamos y la exprimimos para obtener los 100 ml de zumo de naranja y reservamos.
- Tamizamos la harina con los sobres de gasificantes y la levadura de repostería. Es importante airear la harina para obtener una masa ligera. Reservamos.
- Mezclamos con varillas o un procesador de cocina (no vale con cuchillas, si tienes thermomix has de poner la mariposa) las yemas y el azúcar.
- Incorpora el queso crema y el aceite de girasol y sigue mezclando, poco a poco añade el zumo de naranja y sigue batiendo.
- Añade poco a poco la harina tamizada (cucharada a cucharada sin agregar la siguiente hasta que la anterior esté bien integrada)
- Por último agrega las claras batidas a punto de nieve con movimientos envolventes para evitar que la masa pierda las burbujitas de aire que nos dará como resultado una masa óptima.
- Volcamos en el molde y horneamos durante aproximadamente 40 minutos. Los primeros 20 minutos dejas el horno a los 190º que lo has puesto a precalentar, después lo bajas a 185º . A la media hora vigilas y si la superficie está ya muy tostada, cúbrelo con papel de aluminio para evitar que se queme.
REcuerda que tú horno y el mío, NO son hermanos gemelos, todo lo más, primos, así que cada horno funciona de diferente manera, controla los tiempo de cocción del tuyo y evitarás un estropicio.
Hace unas semanas publiqué un post con la receta para asar calabaza comodamente en el horno (AQUÍ) y obtener este rico puré de calabaza que fui congelando en bolsitas individuales y que tan buen rendimiento me ha estado dando todo el invierno en elaboración de cremas, bizcochos, masas de pan, recordáis el delicioso pan de calabaza y chocolate, podéis verlo AQUÍ.
Toooodo lo que hay que saber para hacer un Bundt cake lo encontrarás pinchando AQUÍ.
Es una receta para triunfar, siempre quedarás bien con este bizcocho, el sabor a naranja y el punto inconfundible que le otorga la calabaza harán que no lo olvides.Os cuento como lo hice...
Ingredientes
- 5 huevos- 100 ml de zumo de naranja
- 150 ml de aceite de girasol
- 80 gr. de crema de queso (tipo philadelphia)
- Ralladura de una naranja
- 300 gr. de puré de calabaza (ver receta AQUÍ)
- 300 gr. de azúcar
- 300 gr. de harina.
- 2 sobres dobles de gasificantes (dos blancos y dos azules) (sino tienes entonces pones sobre y medio de levadura de repostería y olvida los gasificantes)
- 1 cucharadita de levadura de repostería.
Elaboración
- Encendemos el horno a 190º para que vaya calentando mientras elaboramos la masa- Enmantecamos el molde del bundt cake.
- Separadas las yemas de las claras montamos éstas a punto de nieve y reservamos.
- Rallamos la piel de la naranja, reservamos y la exprimimos para obtener los 100 ml de zumo de naranja y reservamos.
- Tamizamos la harina con los sobres de gasificantes y la levadura de repostería. Es importante airear la harina para obtener una masa ligera. Reservamos.
- Mezclamos con varillas o un procesador de cocina (no vale con cuchillas, si tienes thermomix has de poner la mariposa) las yemas y el azúcar.
- Incorpora el queso crema y el aceite de girasol y sigue mezclando, poco a poco añade el zumo de naranja y sigue batiendo.
- Añade poco a poco la harina tamizada (cucharada a cucharada sin agregar la siguiente hasta que la anterior esté bien integrada)
- Por último agrega las claras batidas a punto de nieve con movimientos envolventes para evitar que la masa pierda las burbujitas de aire que nos dará como resultado una masa óptima.
- Volcamos en el molde y horneamos durante aproximadamente 40 minutos. Los primeros 20 minutos dejas el horno a los 190º que lo has puesto a precalentar, después lo bajas a 185º . A la media hora vigilas y si la superficie está ya muy tostada, cúbrelo con papel de aluminio para evitar que se queme.
REcuerda que tú horno y el mío, NO son hermanos gemelos, todo lo más, primos, así que cada horno funciona de diferente manera, controla los tiempo de cocción del tuyo y evitarás un estropicio.
Hace unas semanas publiqué un post con la receta para asar calabaza comodamente en el horno (AQUÍ) y obtener este rico puré de calabaza que fui congelando en bolsitas individuales y que tan buen rendimiento me ha estado dando todo el invierno en elaboración de cremas, bizcochos, masas de pan, recordáis el delicioso pan de calabaza y chocolate, podéis verlo AQUÍ.
TRUCO FANTÁSTICO:
- Si queréis un bizcocho con extra de humedad, en cuanto salga del horno lo metéis dentro de una bolsa plástica o lo envolvéis en papel film, cerráis bien y lo dejáis ahí hasta que enfríe totalmente. El bizcocho sudará los siete sudores y simultaneamente absorberá esa humedad quedando divino para rellenar y sin necesidad de emborracharlo con ningún almibar.
- También funciona cuando nos hemos pasado en el tiempo de cocción y nos queda un pelín seco, lo envolvemos y recuperará la humedad.
- Si necesitáis hacerlo con antelación al día señalado para evitar que se reseque la miga, lo mismo.
- Si pensáis que va a durar varios días, vais comiendo y siempre lo dejáis envuelto en una bolsa plástica y veréis que no se reseca, es increíble porque a veces está mucho mejor con la miga más asentada a los 3 días que el primero.
Probadlo y ya veréis.
Con este truqui maravilloso participo en el concurso del blog de Sonia y Neus, "Pienso y luego cocino", que celebran su primer año con el Concurso "Tu mejor Truco". Os animo a presentar porque todos y todas tenemos nuestros pequeños o grandes trucos que nos hacen más fácil las elaboraciones de nuestras cocinas.
POR SUPUESTO: Este bizcocho con nombre rimbombante lo podéis hacer en el molde de toda la vida, faltaría más!!
Estamos a ¡¡San viernes!! hoy es un día especial para mí, voy a ver a LES LUTHIERS que actúan en A Coruña y yo que os aseguro que no soy nada mitómana, me rechiflan, hoy me tiraré por el suelo de risa, es increíble lo que conectan con mi sentido del humor, me hacen muchisiisisisisima gracia, y os digo la verdad, si comer es un placer, reírse ni os cuento....
Os deseo un magnífico fin de semana y también.... ¡¡mucha risa!!











