Se aproxima el día de la madre, un día para celebrar en familia y como la crisis nos aprieta el bolsillo, vamos a celebrarlo en casa por la cuarta parte (o menos que nos gastaríamos en un restaurante).
Cuando ponemos la mesa para muchos comensales lo ideal es pensar en piezas grandes que nos permitan repartir y si sobra, siempre habrá quien se quiera llevar una fiambrera para el día siguiente.
En estos momentos, la crisis aunque no nos afecte directamente, ya nadie se salva de tener en nuestro entorno , personas que no están pasando por su mejor momento y os aseguro que yo aprieto el cinturón todo lo que puedo para echar una mano a quienes lo necesitan, no queda otra, no se puede estar bien si vemos que tanta gente lo está pasando mal.
Esta receta es un auténtico banquete para los amantes de la carne, un asado bien dorado por dentro y una carne rosada y tierna por dentro, todo un suculento manjar con una salsa fuerte como acompañamiento.
El método que vamos a usar en este asado requiere piezas de 2 kg o más, pero no es recomendable para piezas menores o resultarían muy secas.
En esencia se trata de poner el horno a muy alta temperatura, meter la pieza durante unos minutos y a continuación apagar el horno y dejarlo despues de apagado durante una hora o incluso algo menos y no se debe abrir la puerta durante ese tiempo. Para este asado utilicé la cocotte de
Le Creuset, el hierro es un elemento conservante del calor y prorroga la cocción una vez apagado el horno, de todas formas puedes ponerlo en una asadera normal que tengas en casa, eso si, no debes de abrir la puerta del horno hasta que haya pasado el tiempo indicado.
Así hice esta receta...
Ingredientes (6 personas y que sobre)
- Un
redondo de ternera de 1.900 gr. (yo utilicé
ternera gallega)
- Sal y pimienta negra.
- 100 ml. de aceite de oliva virgen extra.
- 2 cebollas blancas medianas o una grande
- 1 cebolla morada.
- 50 gr. de mantequilla
- 200 ml. de vino tinto (vino de buena calidad= salsa buena)
- 4 cucharadas de mostaza DIJON.
- 150 ml de nata espesa.
- 2 dientes de ajo sin gérmen
Para la guarnición
- Un manojo de
zanahorias frescas
- 400 gr. de guisantes frescos o si son congelados que sean buenos.
- 4 patatas y 1 boniato.
- Trufa para el puré (opcional)
- 1/2 vaso de leche caliente
- 50 gr. de mantequilla.
- Sal y pimienta
Para el aliño de las zanahorias
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de vinagre de jerez
- Romero fresco
Elaboración
(En primer lugar yo no recomiendo limpiar en exceso las grasillas, y telillas que recubren la carne, ayudará a proteger la carne e impedirá que se seque en el proceso de cocción.)
1- Encender el horno a 220º. Esperar 30 minutos para que alcance la temperatura debida.
2- Entretanto, preparar la carne. Espolvorear con tomillo, un poco de sal y pimienta toda la superficie del redondo.
3- Poner los 100 ml de aceite en la cocotte y dejar calentar sobre la placa, cuando haya alcanzado temperatura, poner con cuidado el redondo para que se dore. Lo vamos dando vueltas y nos ayudamos para ello de dos palas de madera. Debemos intentar que que se dore por todo a fin de que quede bien sellada y conserve todos sus jugos en el interior. Verter el vino tinto, tapar la olla e introducirla en el horno muy caliente (220º) en la bandeja central. Asar durante 15 minutos (yo 10 minutos), apagar el horno y dejar la olla dentro con el asado durante 40 minutos (yo 30 minutos). Durante este tiempo no debemos abrir el horno. Debéis pensar que el calor que ha acumulado la propia cocotte será la que irá abrigando la cocción lenta con la que terminará de asarse el redondo. Al tiempo soltará y conservar jugos.

- Cuando pasada la media hora reglamentaria abrimos el horno y destapamos la olla, un aroma delicioso inundará la cocina, es indescriptible, apoteósico, de verdad ehh Tapamos y reservamos.
Mientras tenemos el asado en el horno, vamos a preparar la salsa de cebolla a la mostaza y la haremos así:
- Deshacer los 50 gr. de mantequilla en un cazo de fondo grueso. Añadir las cebollas y los dientes de ajos picados muy finitos. Tapa el cazo y deja que suden durante 20-25 minutos a fuego lento.
- Agrega parte (deja un poco para aliñar los guisantes) de la salsa que ha soltado el redondo durante el asado y sube el fuego para que reduzca unos minutos. Añade la mostaza, la nata, la sal y pimienta negra recién molida, revuelve con unas varillas para que se mezcle todo bien y lleva a ebullición unos minutos hasta que ligue bien. Debe quedar espesita. Rectifica de sal y vierte en una salsera.
Guarnición
Os advierto que voy poniendo un orden porque no puedo mezclar todo, pero todo ha de ir haciéndose a un tiempo para poder tener todo caliente y listo en el momento de servir.
- Cocer las patatas y el boniato una vez pelados y cortados en cuartos en abundante agua caliente con un pizca de sal durante 20 minutos o hasta que estén tiernos. Finalizada la cocción, hacemos un puré agregando para ello medio vaso de leche caliente y la mantequilla, mezclamos bien y tapamos con un papel de aluminio para que no se enfríe. Después serviremos en una fuente y rallaremos unas lascas de trufa por encima.
- Cocemos al vapor las zanahorias peladas y cortadas de forma perpendicular. Las aliñamos con los ingredientes que figuran en el "aliño zanahorias" una vez mezclados.
- Cocemos los guisantes al vapor, los salamos ligeramente, los volcamos en una fuente y repartimos por encima un poco de la salsa sobrante de la cocción en el horno del redondo.
Finalmente, tenemos todo (incluso la mesa puesta) y servimos la comida en fuentes y el redondo cortado en lonchas finas.
La salsa es la séptima maravilla, no dejéis de probarla, es un acompañamiento TOP de esta carne.
Trucos y consejos:
- No paso nunca el puré por el pasapurés porque me gusta dejar algún que otro tropezón, me encanta que se note que no es puré de sobre, así que lo chafo groseramente con el tenedor.
- Para cortar el redondo, utilicé un cuchillo eléctrico, reciente adquisición que es la bombaza, no entiendo que haya podido vivir sin él hasta ahora. Si tenéis ocasión, no dejéis de comprarlo, no es muy caro (un moulinex, sobre 35 euros) y resuelve muchísimo, corta finas lonchas sin ningún esfuerzo.
¡Buen día de la madre y prepararos que la próxima receta será una propuesta para el postre!!