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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Lombarda en conserva. Volviendo a las tradiciones.

Hacer nuestras propias conservas es gratificante y al tiempo nos remonta a épocas en las que hacerlas era algo necesario como forma de aprovechar las cosechas para el duro invierno y consumirlas a lo largo de los meses de frío y escasez de alimentos. Así, desde la prehistoria, recordad alimentos conservados en sal, grasas animales, vino, miel, arcilla y siempre en lugares secos y oscuros.
Con el tiempo nos hemos ido descansando en esta costumbre, es tan fácil ir al súper y coger lo que nos apetezca de la estantería...

Sin embargo estamos volviendo a la elaboración artesanal de nuestras propias conservas. Yo he hecho muuuchísimas conservas de todo tipo, me pasaba el verano envasando salsa de tomate, mermeladas, pimientos, todo aquello que se encuentra a estupendo precio y en grandes cantidades en la época de la recolección veraniega.
Ahora, hago menos, pero aún así, sigo haciendo, no sólo me encanta hacer conservas, sino que ver los frascos en mi despensa con la etiquetita artesanal salida de mis propias manos, me cautiva. También me gusta tenerlas porque me parece un detalle maravilloso para regalar. Una conserva hecha en casa con todo lo que ello supone es siempre muy agradecido por quien lo recibe.

No os olvidéis,  lo hecho en casa cotiza a la alza.

Hoy os traigo con conserva de lombarda, nunca la había visto ni probado, pero la vi en una revista y me pareció súper apetecible, así que me puse a ello.

Os lo cuento...
Ingredientes
1 lombarda pequeña o mediana
100 gr. de sal de mesa (yo rebajé esta cantidad escandalosamente y le puse 60 gr.)
200 gr. de azúcar (yo puse 150 gr.)
600 ml de vinagre (yo puse 500 ml.)
2 hojas de laurel
10 gr. de tomillo
10 bolitas de pimienta (yo no las conté, las puse a ojo, tampoco hay que exagerar y contar las bolitas)
2 clavos
10 gr. de cardamomo
10 gr. de anís estrellado.
Elaboración.
Se corta la lombarda lo más fina posible (yo con mandolina). Dejar que repose durante 5 horas espolvoreada con la sal. A continuación cubrirla con agua durante otra hora. Ponerla en una olla hirviendo  para blanquearla durante 30 segundos, con todas las especias y hierbas en un saquito (yo la puse 5 minutos, porque además de blanquearla, quise "ablandarla" un poco, cuestión nada baladí porque si la vamos comer cruda tampoco es cuestión de meterse algo tan duro como la lombarda al estómago que tardaría diez siglos en digerirlo).
Cubrir la lombarda con este sirope y dejarla reposar dos días (mínimo antes de consumirla).

Después del reposo de una noche, la envasé como se explica AQUÍ.
Ya la probé y para mi gusto, está deliciosa. Es curioso porque inicialmente la cantidad de vinagre que lleva me parecía que  la amargaría, sin embargo las especias y el azúcar han conseguido contrarrestar el efecto y tiene un sabor dulzón exquisito.
Ya ni hablar del color que me ha dejado absolutamente enamorada de lo precioso que ha resultado.

Me parece un fondo de despensa divino y utilizable para un montón de elaboraciones.
Se me ocurre utilizarla en ensaladas, como acompañamiento a cualquier plato de carne, pescado o pollo. En quiches también debe de quedar fantástico.
Imaginaros ahora cualquier plato con ese toque de color tan divino que le daría la lombarda así cocinada, sencillamente, maravilloso.

Espero que os haya gustado.

Fuente: Revista "Mia" y recursos de la cocinera que suscribe.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Pesto casero de Frabisa

Ingredientes
150 ml. de aceite de oliva
60 gr. de albahaca fresca y limpia
40 gr. de queso parmesano
30 gr. de queso de oveja
35 gr. de piñones tostados
1 diente de ajo (importante sacarle la simiente para evitar que repita)
Sal a gusto (no olvidéis que el parmesano es salado, mejor quedarse corta y poder rectificar)
Elaboración
Pues la elaboración es de preescolar, fácil, fácil. Ponemos todo junto en la batidora y chizzzzzzzzzz, hasta que se haya formado una cremita.
Yo lo hice con la thermomix, y lo mismo, los que la tenéis, ya sabéis. Unos segundos a veloc. 8, se baja con la espátula lo que queda en las paredes del vaso y otras vez, 10 seg. a veloc. 8 y 9. Listo.
A mí es una salsa que me enamora, es fuerte pero es tan sabrosa, rica a morir.
¿Sabéis que hago yo? la pongo en un biberón que tenga el pitorro gruesito (yo le corte un poco la punta a uno que tenía vacío) para que pueda salir bien la mezcla y le pongo el taponcito y a la nevera, ahí lo tengo. Si hago huevo cocido, lo parto a la mitad y una gotita de pesto ohhhhhhhhhhhhhhhh, delicioso. Incluso sabéis con qué? con una merluza cocida al vapor, así de esas sanas que de sanas enferman porque parecen de hospital, pues un chorrito de pesto por encima y aleluya, revive y se convierte en algo sabroso y delicioso.
También lo he utilizado como relleno de pavo enrollado, o pollo, en elaboraciones de pan...
Ya sabéis, recursos en la cocina.
Después existe la posibilidad de utilizarla para lo que se ha utilizado siempre, para combinar con un buen plato de pasta y es una exquisitez.
De todas formas, salgámonos de los parámetros establecidos y utilicemos la salsa pesto para otros alimentos, os sorprenderán los resultados.
Además, no siempre hay posibilidad de conseguir albahaca fresca, así que cuando la hay, halaaaaaaa, a hacer cosas que nos permita conservarla. Yo la compro en maceta y se termina muriendo, pero esta última vez, la transplanté y la protegí bajo un plástico y qué contenta se puso, empezó a crecer que tuve que hacer una poda de carácter urgente porque aquello se desparramaba, por eso hice el pesto éste.
Espero que os haya servido la receta!

(REceta de una revista de Thermomix)

jueves, 24 de febrero de 2011

Naranjas confitadas

Ya hace algunos años que hago naranjas confitadas en mi casa, suelo hacer bastante porque regalo,  no porque quiera acumular demasiado, cuando termino las que he hecho, no hay más problema que volver a hacer, aunque ésto siempre se produce en invierno, en verano cocino menos, el sol me echa fuera de casa, me encanta la playa. He publicado mis primeras naranjas  en los comienzos de este blog, en aquél caso las hice en gajos, podéis verlas aquí. (al ser en gajos la elaboración es un poco distinta)
Este año hice algo que no había hecho antes y por eso esperé tiempo a publicar este post, por ver si se conservaban y así ha sido.
Os explico...

Ingredientes
6 naranjas tamaño generoso, pero sin ser esas grandes-enormes.
400 gr. de azúcar.
800 gr. de agua
Elaboración
Lavamos bien las naranjas, mejor con un cepillito porque como tienen esa piel rugosa a veces los sulfatos se les adhieren de forma difícil de tratar. Yo las lavo con agua caliente.
Utilizo una tartera bajita, (es mejor que queden lo más extendidas posibles), y  pongo el agua y el azúcar y enciendo el fuego para que se vaya formando el almíbar.
Mientras tanto  y con un cuchillo afilado, procedemos a cortar rodajas finas de naranjas y las vamos colocando con cuidadito en la tartera. Lo ideal es hacerlas a fuego lento y que cocinen más o menos unos 40 minutos, tenéis que ir viendo, cuando estén tiernas es que ya están.Son frágiles, así que cuidado con su manipulación, no las déis vueltas, con solo mover la olla de cuando en vez, es más que suficiente, no se pegarán, el almíbar ayudará a que eso no ocurra.
Una vez que estuvieron listas, procedí a colocarlas en un bote de cristal de boca ancha y a cubrirlas con almíbar y a la nevera. He ido sacando naranjas del bote y han seguido en la nevera y hasta ahora no se han puesto feas y llevamos 2 meses. Hice otros dos botes más pequeños y los regalé.
Y ahora viene "mi novedad",  cogí unas cuantas (las que se ven extendidas en la fuente) y las coloqué en una rejilla para que fuesen soltando el líquido del almíbar y las puse en un balcón cubierto que hay en mi casa. Ahí las tuve una semanita, al cabo de la cual estaba totalmente secas. Las guardé en un tupper con tapa (fuera de la nevera) y ahí llevan, dos meses con sus días y con sus noches y están, IMPECABLES. El otro día necesité una para un postre que llevaba chocolate y bañé la mitad en el choco y quedó perfecta.

He leído que por ejemplo Goyi de Los Pecados de Adán, las pone en el horno a secar, es una opción muy buena también.
Creo que las naranjas secas tienen una vida más larga que las que guardamos en el almíbar, así que la próxima vez me plantearé hacer la mayoría así.
Es una maravilla tener naranjas en conserva en casa, sirven para roscones, para tartas, para adornar, para picar menudo y mezclar con cremas de rellenos, con masas, para servir con helados, con arroz con leche, flan y un larguíiiiiiiiiiiiiiiiiisimo etcétera.
Son tan decorativas, tienen un color tan precioso que os aconsejo que no dejéis de hacerlas, veréis lo fáciles que son y el arreglo que os supone a vuestra cocina.
Ésta que ha quedado aquí tan solita, la dejé a propósito, es para el que se la quiera llevar, si os apetece, adelante...

domingo, 30 de enero de 2011

Confitura de cabello de ángel

La confitura de cabello de ángel , se hace con la carne y las fibras del fruto de la cidra cayote, una planta de la familia de las cucurbitáceas (calabazas). Dicen los entendidos que el fruto no debe ser usado recién cogido y que hay que dejarlo madurar hasta que al golpearla suene a hueco. Yo os puedo asegurar que lo he hecho de las dos formas, recién cogido y con reposo de 4 meses, ¿el resultado? el mismo. La verdad es que su elaboración es laboriosa pero también es cierto que es MARAVILLOSO tener cabello de ángel casero en casa. Comprarlo hecho es además de caro (y bastante) no siempre fácil porque no se encuentra en cualquier súper como si fuese una mermelada común. Lo que diferencia la calabaza a la hora de cortarla de la recién recogida y la que hemos dejado madurar durante meses es la forma de cortarla. En ambos casos hay que utilizar el martillo, jajjaja, sí, de eso no nos salvamos, pero en el caso de la calabaza madura con darle unos martillazos a la cáscara, ésta se desprende sola. En el caso de la recién recogida, yo le clavo literalmente el cuchillo ayudándome del martillo y la corto en trozos. Bien, este año unos amigos de mis padres me regalaron nada más y nada menos que ¡¡CUATRO!! calabazas de cidra para elaborar cabello de ángel y justo coincidió con que estaba en medio de dos días en los que no trabajaba, así que pensé que o lo hacía en ese mismo momento o corría el riesgo de que dentro de unos meses se me complicara y no dispusiera de un día completo para esta labor y a ello me encomendé.
Os digo lo que hice...
Ingredientes:
- calabaza de cabello de ángel (cidra) - azúcar (yo pongo 500 gr. de azúcar por cada kilo de pulpa de cabello de ángel) Ojo, en otras ocasiones he puesto más azúcar pero incluso yo que soy muy golosa me pareció demasiado dulce, con esta cantidad me parece perfecto porque la carne de la calabaza ya es dulce de por sí) - limón. - canela (yo no se la pongo, no me gusta el sabor que le da)
Elaboración
En primer lugar corto la calabaza en trozos y la pongo con agua en la olla a presión. La dejo unos 20 minutos desde que empieza a girar el pitorro. Retiro los trozos para una bandeja y dejo enfriar. A continuación comienzo a retirar la pulpa con un tenedor y extraigo las pepitas. Voy pasando la pulpa a un colador para que suelte el agua. Todo este proceso lo repito tantas veces como fuese necesario hasta cocer todas las calabazas. A continuación voy poniendo de cada tanda en la thermomix, un kilo de pulpa de cabello, medio kilo de azúcar y medio limón entero (sin semillas), a velocidad cuchara (para que no corte los hilos del cabello de ángel) durante unos 40 minutos a 100ºC de temperatura.

 Compruebo y voy pasando a otra fuente el cabello de ángel que ya es definitivo y que queda listo para envasar. Si no tienes thermomix, lo pasas a una olla normal y en este caso, le agregas 3 vasos de agua por cada kilo de pulpa y lo vas removiendo para que no se pegue, el resultado será igual, pero claro, más trabajoso. Sin embargo que eso no te desanime, yo he cocinado toda mi vida sin thermomix y he hecho cosas riquísimas
Proceso de envasado
Esterilizamos los botes de cristal En primer lugar lavamos bien los botes. En una olla con altura suficiente para que quepan los botes de pie, ponemos un paño de algodón en el fondo y agua suficiente para que los cubra y les damos un herbor de unos cinco minutos. En este caso los botes estarán abiertos y las tapas también las pondremos para que queden bien esterilizadas. Envasado al vacío. Rellenamos los botes con la confitura de cabello de ángel y los cerramos fuertemente. Los colocamos encima del paño de algodón de la olla que hemos utilizado para la esterilización, de pie y los cubrimos de agua (dos dedos por encima de la tapa) y los dejamos hervir durante 15 minutos. Los retiramos con cuidado para encima de un paño seco y los dejamos enfriar antes de guardarlos. Es trabajoso, sí, pero ¿y lo contentísima que se queda una cuando ha terminado? y después de haber recogido todo, muuuuuuuuuuchísimo más.
Os digo una cosa, a mí me parece realmente espectacular el resultado, es fantástico, casi un milagro. Y eso que yo he hecho mermeladas y conservas desde toda la vida pero el cabello de ángel es en si mismo, toda una experiencia religiosa. ¿Sabéis la de utilidad que se le puede dar en cocina tanto en dulce como en salado? increíble y lo delicioso que es, impresionante. Por otro lado, os digo que dura muchísimo. Yo he utilizado el último bote que tenía en la despensa de cabello de ángel que había hecho hace CINCO años, síiiiiiiiii, como os lo digo, y estaba perfecto, sin conservantes, ni colorantes, ni química de ningún tipo y perfecto. Es que el azúcar es un conservante natural impresionante. Os animo a hacer conservas en casa, aunque sean poca cantidad, pero es reconfortante poder tener nuestras propias conservas e incluso son un maravilloso recurso para regalar. Eso sí, para regalar a alguien que uno quiera mucho que una conserva casera tiene un precio incalculable.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Mermelada o dulce de zapallo.

El zapallo es una planta originaria de América. Es un planta rústica anual, rastrera (de ramas que se arrastran por el suelo criando raíces con mucha facilidad). Tiene dos grupos de flores que se abren por la mañana: las masculinas las femeninas. El zapallo es un alimento de alto valor  nutritivo, por poseer elevadas cantidades de vitaminas A-C-B-B2 y B5 y minerales como calcio, fósforo y hierro. Realmente del zapallo se aprovecha todo, siempre indicado para personas de todas las edades, por ser de muy fácil digestión.
En Montevideo se utilizaba para todo, (supongo que ahora también). Se incluía como alimento fijo en los purés de los bebés y se hacían, como no, dulces variados. De ahí me viene la afición y el gusto por esta hortaliza tan dulzona.
Congela muy bien, así que lo tengo congelado por trozos (a veces me regalan alguno que es muy grande) y lo voy utilizando en sopas, purés, cocidos, etc., el resto como en esta ocasión, lo hice en dulce (como se dice en Uruguay) o mermelada (como se dice en España).
Ingredientes
1.500 gr. de zapallo cortado en trozos
750 gr. de azúcar (es suficiente ya que el zapallo de por sí, es muy dulce)
Clavo de olor, la cantidad es a criterio de cada uno, a mí me encanta y pongo bastante, pero es un aromatizante bastante fuerte y no gusta a todo el mundo, así cuidadito.Elaboración.
Primero corto el zapallo en trozos y lo cuezo en la olla a presión durante 5 minutos (desde que sube la válvula). Lo retiro, espero a que enfríe un poco y con una cuchara comienzo a extraer la pulpa de la cáscara.
Vierto toda la pulpa con el azúcar, el clavo y 1 vaso y medio de agua (el zapallo ya suelta mucha agua) y lo pongo en la Thermomix a temperatura VAROMA durante unos 50 minutos.

Si es en una olla normal, lo mismo pero el doble de agua (evapora más) y el cuidado de revolver, revolver y revolver durante todo el tiempo de cocción o se pegará irremediablemente.

Posteriormente se llenan los frascos y con ellos cerrados se les da un hervor con el agua cubriendo el frasco durante unos diez minutos. De este modo se consigue el efecto de cerrado al vacío y una conservación perfecta.

A mí me encanta, me parece muy rico y como durante la semana no tengo tiempo a comer tostadas (eso requiere tiempo y a las 7 de la mañana, todo va a velocidad) lo como con el yogur natural, le da un toque dulzón, evita el azúcar y es fruta sin conservantes que siempre es un valor añadido.Siempre he hecho conservas de todo tipo y mermeladas, todas, ahora que los niños han levantado vuelo, hago menos, porque la mayor parte del tiempo como sola y no es cuestión de atiborrar la despensa, pero me sigue gustando muchísimo hacer este tipo de cosas, así que hoy, toca repartir a los papis, a alguna amiga, a mi peque  que vive aquí en mi misma ciudad, guardaré para el que vive fuera y también guardaré algo para la sufrida cocinera.

martes, 7 de septiembre de 2010

Salsas de vino tinto y mantequilla para carnes rojas



este es el resultado, una salsa espesita, oscura y plagada de los sabores de sus ingredientes y lenta elaboración.

Es una salsa ideal para carnes rojas y de caza. De fuerte y contundente sabor es imprescindible para acompañar una carne importante y de sabor intenso.
Verduras y panceta ibérica 
Ingredientes
2 Zanahorias
1 Cebolla
1 diente de ajo
Panceta ibérica a, 100 g
2 cucharadas de azúcar moreno
Vino tinto bueno, 250 cc
Caldo de carne, 300cc
Orégano, tomillo y perejil (yo frescos)
Mantequilla, 100 gr.
Maicena (1 cucharadita)
Sal y pimienta a gusto

Elaboración
Se pone en una olla un poco de mantequilla y unas gotitas de aceite de oliva (que impedirá que se nos queme la mantequilla). Vamos añadiendo las verduras troceadas (no es necesario que se piquen muy menudas porque las vamos a desechar), la panceta ibérica, el azúcar, la sal, pimienta. Una vez que tenemos todo doradito, bajamos el fuego  y dejamos que se vaya haciendo a fuego lento durante unos 30 minutos. A continuación le agregamos el vino, dejamos que se evapore lentamente hasta que nos quedemos más o menos con la mitad, incorporamos el caldo de carne y seguimos con la cocción lenta durante otros 20 minutos.
A continuación, colamos y nos quedamos con el líquido concentrado que nos ha proporcionado las verduras, el vino y el caldo. Reservamos hasta el momento que lo vayamos a utilizar en el que le daremos el toque final.
Llegado el momento, volcamos la salsa en una sartén grande y la ponemos a fuego medio, le agregamos sin dejar de revolver  unos pegotes de mantequilla y cuando ésta esté bien mezclada, le añadimos la cucharada de maicena previamente diluida en un poquito de salsa que habremos reservado para el efecto. Seguimos revolviendo unos minutos dándole el tiempo necesario para que se reduzca lo suficiente y adquiera el punto de consistencia deseado, probamos y en este momento será que rectifiquemos de sal.
Es una salsa laboriosa pero os aseguro que para una ocasión especial, merece mucho la pena porque queda absolutamente DELICIOSA.

¡Qué aproveche!

lunes, 28 de junio de 2010

Cerezas en conserva con orujo gallego

Estamos a rebosar de cerezas , inundan todas las estanterías de las fruterías y su colorido acaparan la atención. Siempre hago un par de kilos en conserva y son estupendas para a lo largo del invierno tenerlas a mano para hacer un bizcocho, acompañar un helado, un cóctel o comerlas así, sin otra intención que jugar con ellas un ratito en el interior de la boca antes de zas, comerlas de un bocado. Buenísimas si se acompañan de chocolate, de nata, yogur, a mí me gustan mucho.
La conserva de cerezas es muy facilita. Se lavan bien, se separan las parejas y se escogen las mejores, que no estén golpeadas ni picadas.
Ingredientes: 
Por cada kilo de cerezas: 500gr de azúcar 500 ml de agua Licor del que guste, yo les he puesto orujo gallego
Elaboración
Se pone en una olla el agua y el azúcar y se hace un almíbar que hervirá durante diez minutos.
A continuación se les agregan las cerezas que habremos pinchado con un palillo dos o tres veces a fin de que no exploten durante la cocción y se cuecen durante no más de 5 minutos. Pasado este tiempo se van llenando los botes con las cerezas, a continuación se les echa el almíbar hasta que casi las cubra con el espacio suficiente para echar en cada bote un chorrito de orujo (u otro licor que guste), se cierra el bote. Por supuesto que el licor es opcional y se pueden hacer sin ningún tipo de licor.
Una vez que tenemos todos los botes bien cerrados los ponemos en una olla con agua suficiente para que los cubra y los hervimos durante diez minutos y quedarán envasados al vacío y se nos conservarán durante meses. Cuando mis niños eran pequeños hacía todo tipo de conservas, tomate, pimientos, mermeladas, y aunque daba un poco de trabajo, en el invierno me encantaba tener mi despensa llenita de productos libres de conservantes. Una vez que los pájaros levantaron vuelo empecé a hacer otro tipo de cosas que acaparaban todo mi tiempo y las conservas pasaron a mejor vida.
Como la vida es cíclica, ahora he vuelto otra vez a hacer algunas conservas, no solo porque me gusta, también porque son estupendas para hacer un regalo, porque mis bizcochos quieren cerezas en invierno y porque me da por la gana (dijera una amiga mía) y esa es una razón de peso ¿no creéis?

miércoles, 12 de agosto de 2009

Proceso de envasado para conservas caseras


Hacer nuestras propias conservas es gratificante y al tiempo nos remonta a épocas en las que hacerlas era algo necesario como forma de aprovechar las cosechas para el duro invierno y conservarlas como su propio nombre indica.
Con el tiempo nos hemos ido descansando en esta costumbre, es tan fácil ir al súper y coger lo que nos apetezca de la estantería...

Sin embargo estamos volviendo a la elaboración artesanal de nuestras propias conservas. Yo he hecho muuuchísimas conservas de todo tipo, me pasaba el verano envasando salsa de tomate, mermeladas, pimientos, todo aquello que se encuentra a estupendo precio y en grandes cantidades en la época de la recolección veraniega. 
Ahora, hago menos, pero aún así, sigo haciendo, no sólo me encanta hacer conservas, sino que ver los frascos en mi despensa con la etiquetita artesanal salida de mis propias manos, me cautiva. También me gusta tenerlas porque me parece un detalle maravilloso regalar una conserva hecha en casa con todo lo que ello supone.
No os olvidéis,  lo hecho en casa, cotiza a la alza.

Proceso de envasado
- Elección de alimentos que se van a conservar ha de ser cuidadosa. Las frutas y verduras por ejemplo tienen que estar muy limpias, sin parásitos y ni demasiado verdes (perderían sabor tras la conservación) ni muy maduras (se romperían facilmente).

- Los envases de cristal se deben lavar y esterilizar en agua hirviendo. Han de tener tapa hermética. Y , aunque se pueden utilizar frascos ya usados si los limpiamos bien, hay que tener cuidado con las tapas: si tiene abolladuras o están oxidadas, no servirán.

- Una vez los tarros se hayan rellenado, se presiona el producto pero se deja 2 o 3 cm. sin llenar porque el contenido se expande tras la cocción. Después se cierran herméticamente y se ponen en una olla con agua al baño maría.  En el fondo de la olla colocaremos un paño y encima los frascos, de ese modo protegemos el cristal del contacto con la superficie del fondo de la olla que puede adquirir demasiado calor y estallar el cristal. El agua  debe cubrir totalmente los botes, y deben  cocer durante unos 15 minutos. Puede ser más tiempo, pero nunca menos. Con este paso se producirá el envasado al vacío.

- Ya esterilizados los frascos tienen que permanecer dentro de la olla hasta que adquieran la temperatura ambiente. Se retiran cuando estén templados y se dejan terminar de enfriar totalmente, se etiquetan con la fecha de envasado y nombre del producto y se guardan preferiblemente en un lugar cerrado y oscuro como puede ser una despensa.

- Es recomendable que las conservas se consuman en el año siguiente a su elaboración, pero en mi caso he tardado muchísimo más tiempo y estaban en perfectas condiciones.

Para quienes no lo habéis experimentado os invito a vivir el mundo de las conservas aunque sólo sea con la elaboración de dos frascos de mermelada, es fácil, entretenido y os vais a sentir felices del resultado. Y además, comeréis una conserva sin conservantes, valga la redundancia y eso además de sano tiene un sabor inigualable.


ETIQUETAS, si queréis imprimir etiquetas monas con las que adornar vuestros botes, AQUÍ os dejo un enlace de unas plantillas que son grátis.

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viernes, 1 de mayo de 2009

Cómo hacer Bechamel de Brocoli



INGREDIENTES


Bechamel
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- 30 gr. de mantequilla
- 500 gr. de leche
- 30 gr. de harina normal
- 1 cucharadita de sal
- 1 pizca de pimienta (yo le pongo negra que es la que más me gusta)
- 1 pizca de nuez moscada.
- 100 gr. de brócoli cocida
PREPARACION
Vierta todos los ingredientes en el vaso y programe 7 minutos, temperatura 90º, velocidad 4. En algunas ocasiones hago la bechamel con brócoli, le da un toque de puntitos verdes muy original y mejora el sabor. Para ello se cuece un racimo de brócoli y en el último momento, cuando ya está terminada la bechamel, se le agrega el brócoli cocido, se pone la máquina en veloc. 5 durante 20 segundos y lista para utilizar.

ESta bechamel es preciosa por el colorido que tiene. NO imaginas lo que puede ganar un plato corriente con esta cobertura de bechamel verde, prueba y verás.....

miércoles, 22 de abril de 2009

Cómo hacer Salsa chimichurri ( barbacoa).

El chimichurri es una salsa que ha acompañado mi niñez  en los familiares asados uruguayos. En Uruguay es tan típica como el asado de tira. Para mí es como tener aceite en la despensa, nunca falta.
La fórmula puede parece mágica porque todo el mundo se sorprende al probarla, pero es de lo más sencillo del mundo. Mi hijo Alejandro que vive en Ibiza se lo lleva en cantidades y allí reparte, hay pocas (eso creo) barbacoas que se celebren en Ibiza que no vayan acompañadas por este chimichurri. Estará encantado con esta publicación porque por fin, sus amigos no tendrán excusa para no hacerla ellos mismos.

Quizás el "truco" esté en el "adobo" MONTE CUDINE, que es un preparado especial para esta salsa y que ofrece una excelente combinación. Yo lo suelo tener siempre porque cuando viene alguien de Montevideo, me lo trae.
Hay otros preparados para hacer chimichurri, pero a mi la marca que más me gusta es esa. No te preocupes, si no lo tienes o no lo consigues, te ofreceré una alternativa.

Os cuento como lo hago..

Ingredientes (para 1 vaso espeso, que con aceite y vinagre, serán 2)
- Un manojo grande y frondoso de perejil.
- 3 cabezas de ajo.
- 4 cucharadas soperas  cucharadas de adobo MONTE CUDINE. (he visto que lo venden AQUÍ, aunque no sé si la web está operativa porque para asegurarme les envié un mail y no me han contestado)
- Sal
- 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra.
- 1 vaso de vinagre de jerez.

Para sustituir el adobo MONTE CUDINE
- Media cucharadita escasa de ají molido. Si no conoces el ají molido, pincha AQUÍ. 
He visto en un blog  una receta de ají molido para hacerlo en casa y me ha convencido bastante, si quieres puedes verlo pinchando AQUÍ. (yo no lo he probado)
- Media cucharadita de pimentón o bien agridulce o bien dulce. Ojito con el picante, si le ponemos aji molido ya lleva mucho picante, yo que tú iría con tiento y viendo el resultado, si te quedas corta, podrás agregarle y aunque es lo ideal que el chimichurri esté un poco picante, tampoco es necesario que pele la lengua.
- 4 cucharadas colmadas de orégano.
- El adobo también lleva coriando o cilantro, yo no mataría por encontrarlo, no te va a modificar en exceso el resultado final, pero el adobo, lo lleva.

Elaboración.
- Se pelan los ajos, se lava el perejil en abundante agua y se escurre, se corta un poco con la tijera o un cuchillo afilado.
(INCISO: Hay quien le gusta picar muy finamente el ajo y el perejil, agregar el resto de los ingredientes y dejarla tal cual, es una fórmula perfectamente válida.)
- Yo pongo todo en el vaso de la thermomix y lo trituro, puedes ponerlo en el vaso de tu batidora y lo mismo.
- Después de triturado o antes, eso a tu gusto, le agregas el adobo de MONTE CUDINE o en su defecto, los ingredientes lo sustituyen.
- A continuación le añades el aceite, el vinagre, lo pruebas y ves si añades más sal y si te apetece más picante, le puedes agregar un poco más de ají molido.
- Lo guardas en bote con tapa y dejas emulsionar todos los sabores un mínimo de dos días. (eso si tuvieses tiempo, yo lo he hecho al momento y lo he usado, pero lo ideal es dejar que se mezclen bien todos los ingredientes y que el vinagre oxide el perejil y el ajo)
- Al cabo de los dos días habrá espesado, es el momento de dividir la salsa en dos frascos, en una dejarás el chimichurri espeso que podrás utilizar como condimento de carnes y en otro pondrás el que utilices como salsa y al que agregarás más aceite y vinagre para conseguir una salsita semilíquida.


Queda espesito..

Veis la textura..

Podéis guardar el chimichurri en la nevera.. A mi me dura meses, hasta que se me termina, no le he visto caducidad, nunca se pone de mal sabor, ¡¡al contrario!! cuantos más días pasan, más rico está.
También es cierto que cuando hago, pongo a pelar ajos hasta los vecinos y hago mucha cantidad. Mi hijo Alejandro se lleva varios frascos para Ibiza, lo lleva siempre espeso y una vez en su casa le añade aceite y vinagre para ir usándolo como salsa en las barbacoas.
No puedo vivir sin el chimichurri, es mi condimento mágico.
Es mi sazonador estrella, lo utilizo con el cochinillo, el pollo, carnes rojas y blancas, con setas, es un todo terreno. Por otra parte no se os ocultará que si haces a la plancha la más triste de las chuletas, la pones en el plato y la rocías con un poquito de chimichurri, aquello cambia como de la noche al día.

Y como ya rompe con todo lo previsto es en la carne a la barbacoa, es una locura de rico.

Os lo recomiendo totalmente.


Otras recetas publicadas en este blog de salsas, AQUÍ.

(Esta receta es una reedición.)

miércoles, 28 de enero de 2009

Cómo hacer Salsa rosa Casera. Receta

La Salsa Rosa es una de las que más me gustan, la mezcla de los cítricos, con el ketchup, la mayonesa y el tabasco dan como resultado un sabor suave y muy sustancioso. 
Es increiblemente rica en todo tipo de pescados, mariscos y con las ensaladas resulta deliciosa.

Es muy sencilla de hacer y si utilizas (como yo) mayonesa comprada, en un momentito la tendrás hecha.

Ingredientes
- 1 bote grande de mayonesa (suave de aceite de oliva)
- Zumo de medio limón
- Zumo de media naranja
- Tabasco (unas gotitas al gusto)
- Un chorrito de Brandy
- Un buen chorro de Ketchup (de buena calidad.
Elaboración
- Mezcla con unas varillas todos los ingredientes y deja reposar un mínimo de media hora para que se integren bien los sabores.
Frabiconsejos
- Puedes variar las cantidades añadiendo un poquito más o menos dependiendo de tus gustos, pero ten mucho cuidado con el Tabasco, es mejor quedarse corta al principio y añadir unas gotitas más después.