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jueves, 6 de junio de 2013

Cómo hacer Percebes gallegos. Así se cocinan.

El Percebe Gallego es el marisco rey por excelencia, sin duda, es el que más sabor a mar tiene. Vive pegado a las rocas en zonas de fuete oleaje y aguas muy limpias y se alimenta por infiltración.

El percebe de Galicia es negro-rojizo y los gorditos son los de mayor demanda.
A Costa da Morte (Muxia y alrededores) y las Rias Altas (Cedeira, etc) son las zonas con un percebe de mayor calidad.

Los que veis en el plato son de las zonas rocosas que hay alrededor de la Torre de Hércules en A Coruña.

Si bien es cierto que suele ser un marisco prohibitivo por su precio, en verano y debido a que las condiciones climáticas son más propicias para su recogida, se pueden encontrar en el mercado a un precio más normal y nos podemos dar un capricho. De todas formas, si tuvieseis ocasión de ver como se baten sin piedad las olas sobre los percebeiros, os parecerían muy baratos porque la vida no tiene precio y muchos percebeiros y percebeiras han perdido la suya recogiendo percebes. Realmente son imágenes que dan escalofríos.

Elaboración

"AUGA FERVER PERCEBES BOTAR, AUGA FERVER PERCEBES QUITAR"

Ponemos una olla al fuego con agua (*) suficiente con que se cubran los percebes. Añadimos sal gruesa, bastante, debe quedar tan salada como el agua del mar, yo le pongo más o menos 60 gr. por litro de agua y unas hojas de laurel (*).
Cuando el agua empiece a hervir agrega los percebes y en cuanto vuelva a tomar el punto de hervor, apaga el fuego y escurre el agua.
Sirve en una fuente y disfruta de este manjar!

Nota:
- Lo ideal sería cocinarlos con agua de mar, yo los he hecho así en muchísimas ocasiones y quedan maravillosos, pero no siempre se puede.
-  Hay quien dice que el laurel disfraza el sabor del percebe, cuestión de gustos, yo se lo pongo pero puedes prescindir de él.

viernes, 24 de agosto de 2012

Cómo hacer Sardinas asadas y TRUCO CONTRA EL OLOR

Lo mejor para curar los nacionalismos absurdos es viajar y conocer otros lugares y culturas, amplia horizontes mentales y nos permite despojarnos de fanatismos acerca de nuestro propio lugar de origen, todos los pueblos tienen su encanto, sus mejores cualidades y las que son más corrientes. A pesar de que cuando viajo en autocaravana suelo visitar (como parte del protocolo) los mercados de cada lugar, aún no he visto ninguno que supere al pescado que hay en A Coruña, cierto es que me quedan muchos por ver, incluso en Galicia. De todas las plazas o mercados de esta ciudad, la que destaca en cuanto a variedad (la calidad es más o menos igual en todas) es sin duda, la Plaza de Lugo, un día debería de hacer un reportaje porque es un lujazo pasear los puestos, menudo pescado tan vivo, tan rico, tan hiperfresco que tienen!!
Ahora mismo la sardinas está en su momento óptimo, grande, con mucha grasa, éste pescado azul es para mi, un manjar.
Hoy compré sardinas, no las cambiaría por el mejor marisco, están verdaderamente deliciosas. El problema de las sardinas es que nadie quiere hacerlas en casa por el "aroma" que inunda la casa, así que os voy a contar el truco (ojo, dije truco y NO milagro) para que las podáis hacer en casa sin tener que mudaros después.
Esta fotografía obtuvo el premio al mejor estilismo en septiembre de 2012 en EVENTO PHOTOBLOG.
Ingredientes
- Sardinas (suelo poner 4 por persona)
- Patatas, zanahorias y judías verdes.
- Lechuga y tomates.
- Sal gruesa
Elaboración
- Ponemos a cocer las patatas, con agua y sal durante diez minutos. Al cabo de los diez minutos agregamos las zanahorias y las judías (en este caso eran muy tiernas, en caso contrario las pondríamos junto con las patatas) y dejamos diez minutos más (un total de 20 minutos de cocción).
- Encendemos el grill del horno a 220º
- Salamos con sal gruesa las sardinas y las colocamos en una asadera  (sin nada de aceite ya que las propia sardinas soltarán grasa) en la mitad del horno durante diez minutos, al cabo de los cuales las daremos vuelta y las dejamos otros diez minutos.
- Retiramos las sardinas, apagamos el horno y aprovechando el calor del horno introducimos una bandeja con  un vaso de agua y un limón cortado en trozos, aquí está el TRUCO. El agua y el limón generarán un vapor que ayudará a limpiar el horno de los olores dejados por la cocción de las sardinas.
- Aliñamos la ensalada y servimos las  sardinas con las patatas , las zanahorias y las judías verdes con aceite de oliva.
Ya veis lo divinas que estaban y como  la piel salía entera, síntoma del estupendo momento en el que está la sardina.

¡¡¡Espero que os haya gustado y feliz fin de semana!!

Frabiconsejos: 
- Para que la sardina mantenga todos sus jugos, es mejor asarla entera, es decir, con toda la tripa, pero si no os gusta, podéis asarlas sin tripa.
- En Galicia la sardina se come sobre una rodaja de pan de brona (pan hecho con harina de maíz) , la grasa de la sardina va mojando la brona convirtiéndola en un manjar de dioses. (yo suelo comerla siempre porque me encanta, pero hoy me olvidé de comprarla, así que tocó, pan gallego que también está rico a morir)

viernes, 4 de mayo de 2012

RECETA: Salmonetes a la plancha sobre espinacas frescas

El salmonete es un pescado caro y que figura en la mayoría  de las cartas de los grandes restaurantes, es casi un fijo en los menú degustación, sin embargo yo nunca lo había hecho en casa, hasta el otro día. La verdad es que estaba a un precio más bajo del habitual y quise darme el capricho.
¿Os digo la verdad? bien pero sin dar saltitos, para mí tiene un sabor muy rico pero demasiadas espinas y lo segundo es un inconveniente importante.
Deliciosa resultó la salsa ragú de tomate.
Os cuento como lo hice..
Ingredientes (para 2 personas)
- 2 salmonetes
- Hojas de espinacas frescas
- Vinagre balsámico
Para el ragú de tomate
- 50 gr. de tomates secos (yo en aceite de oliva de Carrefour)
- 50 gr. de tomate triturado
- 25 gr. de chalota picada (o cebolla)
- 25 gr. de aceitunas picadas
- 1/4 de vaso de cerveza
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal
 Para la salsa de perejil fresco
- 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra
- Perejil fresco (50 gr. aproximadamente)
Elaboración
Espinacas
- Lavamos bien las espinacas desechando los tallos.
- Cocerlas en una olla con un vaso de agua y tapada durante apenas 3 minutos desde que empiecen a hervir. No le echo sal al agua para que no pierda el color verde tan intenso de la espinaca. Se pasa a un colador y se deja hasta el momento de utilizar a fin de que vaya perdiendo el agua. En el momento de servir le pondremos una pizca de sal.
El ragú
- Dorar la chalota picada finamente,espolvorear una pizca de sal, agregar los tomates secos cortados, la cerveza (dejar evaporar durante unos segundos), añadir las aceitunas, dejar cocer durante un minuto y pasar al vaso de la batidora, triturar y reservar.
Salsa de perejil fresco
. Poner en el vaso de la batidora el aceite y el perejil cortado con la tijera, triturar hasta formar una cremita, pasar a un biberón de cocina. Lo que sobre se guarda (a temperatura ambiente o en frigorífico) para otras preparaciones. Reservar
- Freir en unas gotas de aceite  los filetes de los salmonetes (pediremos al pescadero/a que nos lo prepare al efecto). La sal se la pongo cuando ya están hechos, antes resecaría la carne del pescado.
Montaje del plato
Repartir el ragú en un lateral del fondo del plato, en otra parte del plato pondremos una cucharada de salsa de perejil. Colocamos encima las espinacas y los salmonetes por encima de éstas. Decoramos con un hilo de vinagre balsámico.


Nota: La salsa de ragú, exquisita, fina y elegante es maravillosa para utilizar con pescados blancos, si nos sobra la guardaremos en un frasco de cristal en la nevera.


jueves, 12 de abril de 2012

Merluza rellena con chipirones en su tinta

Yo soy fan number one de la merluza (en el índice de este blog podréis encontrar varias recetas con merluza), me encanta y la como muchísimo y en ocasiones como esta, la relleno.
Hace pocas semanas vi una receta parecida en blog de María José, "Pasen y Degusten" y me quedé enamorada, su receta AQUÍ, lo que pasa es que al final quedó la inspiración y poco más porque las cocineras ya sabéis como somos, resulta que adaptamos las recetas no solo a nuestros gustos, también a lo que tenemos en casa.

Os cuento como la hice.....

Ingredientes (2 personas)
- 2 lomos de una merluza de más o menos kilo y medio (pedimos al pescader@ que despiece la merluza haciendo dos lomos, (la cabeza y la espina la podemos llevar para hacer un caldo para un arroz o una sopa, yo suelo llevarla y la congelo para tenerla a mano cuando lo necesite). Cómo veis utilizo la parte de arriba de cada lomo, la parte de la cola no hace un paquetito tan bonito, así que si es un día cualquiera y estamos solo los de casa, también lo pongo, si como en este caso, tengo invitados, esa  parte no la pongo y la guardo para otro día.
Para el relleno
- Paté de boletus e ibérico (receta AQUÍ)
Para la salsa
- 1 cebolla mediana picada finamente.
- 1 diente de ajo sin simiente
- 1 tira fina de pimiento rojo (siempre lo tengo congelado en tiras, se sacan al momento, se ponen debajo del grifo y están listos para utilizar)
- 1 tira fina de pimiento verde.
- 1/2 vaso de vino blanco
- 4 cucharadas de salsa de tomate natural.
- 7 u 8 chipirones pequeños (separando los tentáculos)
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Sal y pimienta negra.
- 1 bolsita de tinta (se venden en las tiendas de congelados o en las grandes superficies en la sección de congelados.
 Para la guarnición
- 2 patatas medianas.
- 80 gr. de guisantes frescos o congelados.
- 60 gr. de setas (envasadas)
Elaboración

Salsa
- En una olla con el aceite de oliva rehogamos la cebolla picada, el pimiento verde y el rojo. Agregamos los chipirones, revolvemos y dejamos que se haga todo junto durante un par de minutos.
- Agregamos el vino blanco y dejamos evaporar, incorporamos las cucharadas de salsa de tomate.Añadimos medio vaso de agua y dejamos  haciendo el chup chup unos minutos y con cuidado, retiramos los chipirones y sus tentáculos y los reservamos.
- Añadimos la tinta negra, revolvemos bien y veremos como se tiñe totalmente de negro, es increíble y precioso, dejamos cocer unos minutos (2 o 3 minutos).
- Pasamos la salsa para el vaso de la batidora y trituramos y la volvemos a pasar a la olla para darle en el último momento un par de minutos (agregando un poquito de agua si estuviese muy espesa) de fuego y poder servir bien caliente. Cortamos los cuerpos de los chipirones en rodajas y los añadimos a la salsa, reservamos un par y los tentáculos para emplatar.

Merluza
- Terminamos de limpiar bien los lomos retirándole todas esas telillas negras que le quedan. Salamos y cubrimos con el paté de la forma que véis. Doblamos y colocamos en un cestito para cocer al vapor. En la olla (thermomix o lo que sea) en la que cocinaremos la merluza al vapor, tendremos que poner agua, en ESA agua, coceremos al mismo tiempo, las patatas , yo lo pongo todo junto (merluza y patatas) unos 20 minutos.
Guisantes
Cocción a fuego vivo durante 7 minutos y a continuación cortamos la cocción con agua bien fría del grifo para conseguir no perder ese verde tan maravilloso.
Emplatado
Primero se coloca la merluza en el plato (la cogemos del cestito del vapor con una espátula para que no se rompa y mucho cuidado) y a continuación ponemos unas cucharadas generosas de salsa (muy caliente). A un ladito la patata blanca, los guisantes  por encima, los tentáculos que teníamos reservados y un chipirón entero por comensal y algunas setas desordenadas por el plato.

Fue la primera vez que hacía este plato así de esta manera y ya sabéis que soy exagerada, pero creedme si os digo que es una exquisitez, un plato delicioso con el que poder quedar magnificamente bien en una comida de invitados por muy poco dinero. Y sin invitados, una comida excepcional para un domingo de fiesta (que todos los domingos son fiesta ¿o no?

Visualmente también me parece un plato muy atractivo ¿no os parece?


Espero que os guste!

miércoles, 14 de marzo de 2012

Rape con ajada a la gallega. Cocina Gallega

Este es un plato sencillo, tan fácil  que cualquiera lo puede hacer. Solo hay un punto que no hay que descuidar y es el de no pasar de cocción el pescado y que no se nos queme el pimentón cuando lo agreguemos a la sartén.

Por otra parte no deja de ser un plato de patatas y pescado cocido con ajada..

Os cuento como lo hago yo...

Ingredientes (para 2 personas)
- 1 rape de kilo y cuarto (aproximadamente)
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100 gr. de guisantes frescos o congelados (yo usé congelados porque ahora no estamos en época de frescos)
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 4 patatas medianas.
- 1 cucharada de pimentón dulce (o media de agridulce) de La Vera.
- 1 cucharada de vinagre (opcional)

Elaboración
Se cortan las patatas en rodajas gruesas y el rape en cuatro trozos.
Se cuecen las patatas en agua con sal durante 20 minutos.
A los quince minutos, es decir, cinco minutos antes de que se cumplan los 20, agregamos los guisantes congelados (no necesitan descongelación previa) y el pescado. Tanto los guisantes como el pescado no necesitan más de cinco minutos de cocción. Como en el momento de agregarlo a la olla, la cocción se interrumpe momentaneamente hasta que vuelven los alimentos a hervir, podéis añadirle un minutito de propina, pero no más, o restareis sabor tanto al pescado como a los guisantes.

La ajada , la hacéis de este modo ...
- Poned una sartén al fuego con el aceite, laminar el ajo y añadirlo, cuando empiece a tostarse agregar la cebolla en rodajas cortada de forma descuidada, dejamos pochar, ponemos un poquitín de sal y retiramos la sartén, dejamos templar el aceite unos 3 o 4 minutos, agregamos el pimentón y revolvemos bien hasta que esté mezclado. Yo a continuación le agrego la cucharada de vinagre y revuelvo, pero es totalmente opcional, a mí me gusta mucho el puntito que le da, pero vosotros decidís. REservamos
- Cortamos las patatas a la mitad y las cocemos en agua hirviendo y sal durante 20 minutos.
- Cinco minutos antes de que finalice la cocción de las patatas, es decir a los 15 minutos, agregamos los guisantes y el rape, dejamos hervir cinco minutos y retiramos todo, patatas, rape  y guisantes.
- Emplatamos y cubrimos con la ajada reservada .

Si queréis que este plato sea una auténtica fiesta lo podéis acompañar con un vino Albariño y la comida será una fiesta.
¡¡¡Os deseo un magnífico día!!!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Lomo de rodaballo con crema de zanahoria, chipirón y reducción de soja

Éste es un plato de cocina gallega en su esencia, no en vano Galicia lidera la producción de  rodaballo en España y por tanto es frecuente en los hogares y restaurantes gallegos. A mí, personalmente es un pescado que me encanta no sólo por su sabor sino también por la textura de su carne.

Es también un plato de fiesta,  esa comida con la que queremos impresionar y quedar bien porque ya todo el mundo sabe que tenemos un blog de cocina y esperan algo más que "lodesiempre", no lo dudéis, satisfaréis los paladares más exigentes.

Os cuento como lo hice....
Ingredientes: (4 personas)
- 800 gr. de rodaballos en 4 trozos
- Láminas de zanahoria cocidas
- 8 chipirones de anzuelo
Para la crema
- 1 puerro
- 200 gr. de zanahorias.
- 40 gr. de mantequilla
- 4 dls. de caldo de pescado.
- Sal y semilla de amapola
Para la reducción
- 2 dls. de salsa de soja
- 2 dls de Oporto
- 1 dl. de Mencía
- 1/2 dl. de aceite de oliva extra virgen.
Setas
-  Una bandeja

Elaboración
Crema de Zanahorias
4-5-6- y 7. Hacemos un caldo de pescado con los huesos y la cabeza del rodaballo, un trozo de puerro y una zanahoria entera, colamos y reservamos.
Cocemos el puerro y la zanahoria en el caldo de pescado.
- Pasamos por la batidora para hacer el puré.
- Agregamos la semillas de amapola y revolvemos. Reservamos en un recipiente cerrado y templado.
Láminas de zanahoria
8- Cortamos muy finas las láminas de zanahoria, bien con una mandolina o con un cuchillo afilado y las hacemos a la plancha 30 segundos de cada lado. Retiramos y reservamos.
 Reducción
9- Reducir todos los ingredientes excepto el aceite a un décima parte de su volumen, dejar enfríar y añadir el aceite.
Chipirones
10- Freír con una gota de aceite en la plancha a fuego fuerte los primeros segundos y después bajar hasta que estén hechos.
Setas.
11 y 12- Se hacen a la plancha en un vuelta y vuelta con pizca de sal y pimienta. Es importante que queden pelín cruditas.
Rodaballo
1-2- En mi caso el rodaballo fue pescado con anzuelo en las costas coruñesas, era un magnífico ejemplar como veis y pesaba un kilo ochocientos gramos. Lo compré directamente del mar a mi casa, así que me tocó limpiarlo, retirar la espina para dejar los lomos libres de ella y aunque no es difícil, es un paso que podréis obviar si se lo pedís a vuestro pescadero/a.
3- Dorarlo en la plancha por ambos lados y hornear 2 minutos a 180º.
Montaje del plato
- Poner una cucharada de reducción en la parte izquierda del plato, a continuación los dos chipirones, las láminas de zanahoria y las setas terminando el plato por la parte derecha.
- Encima de la reducción ponemos la crema de zanahoria. Situamos encima de los chipirones y las láminas de zanahoria y las setas, el rodaballo.

- Una fina línea de salsa de pimiento rojo da equilibrio y color. Lo mismo ocurre con el cebollino que cobija la crema de zanahoria.
No es un plato complicado en su elaboración, pero si es necesario seguir los pasos y tener muy claro lo que se va a hacer porque como veis, cada producto tiene su preparación individual.
El sabor ligeramente dulzón de la crema de zanahorias marida maravillosamente con el resto de los ingredientes.

Y éste es el resultado, un plato exquisito, de distintas texturas, colores y sabores que combinan a la perfección entre si, convirtiéndose en una auténtica delicatessen, un plato de fiesta con el que poder agasajar a vuestra familia y amigos.

¡Espero que sea de vuestro agrado!


domingo, 23 de octubre de 2011

Dorada al horno, fácil y rica

Este es un plato habitual en mi casa, es fácil, rapido y no da apenas trabajo, el horno lo hace todo. Eso sí, no conviene pasarse en el tiempo de cocción, es muy desagradable encontrarse un pescado reseco y sin sabor.
Ingredientes (para dos personas)
- 2 doradas ración.
- 2 patatas grandecitas o 3 medianas.
- 1 limón.
- 1 cebolla
- Tomates cherry o un tomate grande (lo que tengáis más a mano)
- Sal

Elaboración
- Encendemos el horno a 180º (función ventilador y calor abajo) para que precaliente.
- Secamos con papel de cocina las doradas por fuera y por dentro y salamos. Reservamos.
- Cortamos las patatas muy finitas como patatas chips y las freímos ligeramente, simplemente necesitamos cocerlas un poco para que cuando vayan al horno al tiempo que la dorada y teniendo en cuenta que necesitan más tiempo de cocción que ésta, no queden duras. Así que ya veis, una vuelta y vuelta a la patata y la vais colocando en la fuente que vais a utilizar para el horno. Cada vez que pongáis una cama de patatas, espolvoreáis una pizca de sal.
- Cortamos la cebolla en aros y si os apetece también la pasáis un poco por la sartén, aunque no es necesario, yo la pongo cruda y queda perfectamente cociéndose con el resto.
- Por encima de todo, ponemos las doradas, con una rodajita de limón dentro y otra por encima.
Yo no corto el pescado para introducirle el limón, no me gusta porque reseca la carne y el sabor a limón ya se lo da la rodajita que le ponemos por dentro en su barriga.
- Si vais a utilizar un tomate grande, lo cortáis en rodajas gruesas y las poneís encima de la cebolla, si utilizais tomates cherry no los podeis poner hasta 5 o 7 minutos antes de finalizar la cocción.
- No le pongo aceite porque la dorada suelta mucha grasa, no es necesario añadir más, tampoco le pongo ni vino blanco ni nada parecido. Insisto que con los jugos del tomate y la dorada ya tendremos de sobra.
- Horneamos durante 20 minutos.
- Retiramos, dejamos reposar cinco minutos y servimos.
Puede resultar más sencillo? es fácil, rico, incluso aparente, yo lo he puesto en una cena de amigos y a todo el mundo le encantó. Además, no es un plato caro siempre que no utilices dorada salvaje, que no fue mi caso, todos los días no son fiesta y hay que vigilar el presupuesto.

¿Os tengo que recordar lo bueno que es comer pescado?

miércoles, 31 de agosto de 2011

Rape en salsa verde (FÁCIL Y RICO)

El rape es un pescado blanco que contiene proteínas de alto valor biológico. Es un  pescado blanco muy bajo en  contenido de grasa  y por tanto fácilmente digerible.
Es, además, un pescado cuya carne tiene una textura muy consistente y se puede cocinar de muy diversas maneras. A mí me gusta muchísimo y en mi casa entra a menudo.

Hoy os lo traigo cocinado de un modo muy habitual, en salsa verde, pero es que pienso que en cuestión de pescados y mariscos no convienen condimentarlos en exceso o terminarían perdiendo su esencia.

No obstante, todo tiene su truco.

La receta.....
Ingredientes (2 personas)
1 rape de más o menos un kilo (no olvidéis que tiene mucho desperdicio y a la hora de comerlo sólo aprovecharemos la cola)
1 cebolla mediana
1/2 vaso de vino blanco
1 diente de ajo (sin la simiente)
1 cucharada colmada de harina
3 cucharadas de aceite de oliva
Perejil picadito
Sal
Pizca de pimienta negra molida
Para el caldo
1 litro de agua
la cabeza del rape y la espina central
1 zanahoria
1/2 cebolla
unas ramitas de perejil
sal
Para la guarnición
4 patatas cocidas que habremos afilado en forma de huevo.
2 langostinos para decorar.
Elaboración
En primer lugar ponemos en una olla todos los ingredientes del caldo y lo dejamos cociendo por espacio de 20 minutos, colamos y reservamos.
Ponemos a cocer las patatas. (unos 20 minutos) Como se deben de cocer enteras las pincháis con una brocheta para comprobar que están en su punto.

A continuación, cortamos el rape en dos raciones y lo espolvoreamos con sal y reservamos. En una tartera de fondo ancho ponemos a pochar la cebolla y el diente de ajo fileteado en el aceite caliente hasta que esté transparente. Agregamos la harina y con una cuchara de madera revolvemos hasta que ésta se tueste. Añadimos el vino blanco y más o menos medio litro del caldo de pescado. En este punto funciona muy bien el ojo, ya vais viendo el punto de espesor de la salsa, si os parece le agregáis un poquito más de caldo. Salpimentamos y ponemos el rape y los langostinos. En cuanto empiece a hervir, bajamos el fuego, tapamos la olla y dejamos 5 minutos. No conviene cocer en exceso el pescado o perderíamos lo más rico, su sabor.

Apagamos el fuego, espolvoreamos con perejil picadito en abundancia y emplatamos.
Aunque yo lo he hecho con rape fresco también se puede hacer con congelado.
Es un plato sencillísimo como habréis podido comprobar y sin embargo es exquisito.

Si además, lo acompañais con pan gallego de aldea con el que se pueda mojar en la salsa ¿pa qué más? triunfaréis sin duda.

Espero que os haya gustado!

sábado, 21 de mayo de 2011

Merluza en salsa de langostinos y guisantes de temporada

Yo no cocino toneladas de comida diaria como antaño, como os he dicho muchas veces, la mayoría de los días, como sola, pero intento cocinarme igual de rico que si fuésemos 25. Y procuro comer productos de temporada. En este caso, la estrellita protagonista de este plato, son los guisantes. Los vi el sábado pasado en la plaza y uauuuu, no me pude resistir. Así que después de que durmieran en mi nevera durante 3 días, finalmente pensé en que acompañaran éstos lomos de merluza.
Os aconsejo de que probéis los guisantes frescos, al final nos acostumbramos tanto a comer guisantes de lata que olvidamos su sabor original y os aseguro que no tienen nada que ver con los de lata.
Ahhh, otra cosa, cuando comáis guisantes de lata o cualquier otro producto similar, tirad el agua y pasadles un agua limpia para conseguir eliminar todos los conservantes con los que se envasan.
Vamos con la receta...

Ingredientes (Para 2 personas)
1 merluza (de 1 kg. aprox..)
200 gr. de langostinos
1/4 vaso de vino blanco
1 cucharada y media de harina
Fumet de langostinos y caldo de pescado
1/2 kg de guisantes frescos
Aceite de oliva
1 cebolla
Perejil
Sal y pimienta negra.
¿A qué se ven bonitos? ¿No os recuerda la infancia cuando vuestras madres os mandaban desgranarlos?
Elaboración
Podemos utilizar filetes de merluza congelada o comprarla fresca. Si optamos por esto último, le pedimos al  pescadero que nos prepare la merluza en dos lomos enteros sin ninguna espina. Hay que hacer hincapié en que corte las espinas de los laterales de los lomos. Cuece y pela los langostinos y no te olvides de reservar 2 para emplatar luego. Prepara un fumet en una olla con agua, la espina de la merluza, las cáscaras y cabezas de los langostinos y un manojo de perejil. Sazona y deja cocinar durante 15 minutos aproximadamente, colar y reservar.(Los que tenéis la Thermomix, más rápido y fácil en la máquina, ya sabéis)

En una olla baja se pone 3 o 4 cucharadas de aceite y se sofríe la cebolla picadita. Cuando esté cristalina se le agrega la harina y se revuelve bien hasta que quede tostadita. Se le agrega el caldo de pescado y gambas, el vino y se revuelve hasta que ligue bien la salsa. Se le echa sal, el perejil y se prueba el punto.A continuación, ponemos en la olla, (con cuidado) la merluza (con la piel hacia abajo) y los 2 langostinos que habíamos reservado para emplatar. Bajamos el fuego, apenas necesita cocción y con el propio calor de la salsa ya casi no necesita más. La dejamos cocer con la olla tapada durante 5 minutos a fuego lento, cuando esté terminado espolvoreamos con abundante perejil picado.
Mientras tanto cocinaremos los guisantes al vapor. Yo los puse en la thermomix, utilizando la VAROMA, durante media hora a temperatura Varoma. Aquí va para gustos, a mí me sienta como un tiro la verdura cruda o al dente, así que hasta que no está tierna, no la saco, vosotr@s deberéis probar.
Finalmente, emplatamos.
Truco para el langostino con el que se emplata: Se pela el cuerpo y para que quede lo más estirado posible, antes de ponerlo a cocer se le pone una brocheta (lo que sobre se rompe) desde la cabeza hasta la cola. A mí la brocheta no me llegó hasta el final justito de la cola, pero bueno, era la primera vez que probaba y quedó bastante bien.
Como véis, es un plato sencillísimo y rico, rico. Yo soy fan de la merluza, aunque le achacan una mala fama de pescado soso, a mí no me lo parece. En cualquier caso, no hay sosería que valga con una salsita así.


Espero que os haya gustado!!

sábado, 12 de marzo de 2011

Tournedós de salmón con teja de Parmesano

Este plato es muy resultón, muy agradable a la vista, pero sobre todo es absolutamente delicioso. El puré de remolacha quedó tan rico que para mí fue una sorpresa en toda regla. Hice este plato con motivo de una cena que serví en mi casa hace unos días y os aseguro que fue un éxito. Además estupendo de hacer porque el puré de remolacha y la teja de parmesano lo tenía hecho, con lo cual, mientras comíamos el primero se hizo el salmón en el horno y yo solo tuve que emplatar. Impresionante de rico, si os gusta probar nuevos sabores, no lo dudéis, éste es vuestro plato.
Ingredientes (4 personas)
4 trozos de salmón de más o menos 180 gr., sin espinas.
Eneldo
Para la reducción de vinagre:
200 ml. de vinagre
50 ml. de aceite de oliva
1/2 cucharadita de azúcar
1 clavo de olor
Sal y pimienta.
Para el puré de remolacha
300 gr. de remolachas.
1 diente de ajo (sin la simiente de dentro)
3 cucharadas de vinagre blanco
1 cucharada sopera de nata (35% materia grasa)
1 cebolla, 1 tomate.
100 ml. de caldo de verduras o de pollo.
3 cucharadas de aceite de oliva
Para la teja de parmesano
200 gr. de queso Parmesano rallado.
Para decorar
Yo utilicé unos berberechos de lata, pero se puede prescindir o utilizar otra cosa.
Elaboración.
Reducción de Vinagre: Colocar el azúcar en una cazuela amplia hasta que se convierta en caramelo. Verter el vinagre y mezclar, removiendo bien con una cuchara de madera. Añadir el clavo de olor y sazonar con sal y pimienta. Dejar reducir a fuego lento hasta que espese y agregar el aceite.
Puré de remolacha: Picar la cebolla y rehogarla en el aceite durante 8 minutos. Añadir el vinagre, el ajo picado, el tomate troceado y la remolacha. Tapar y dejar cocer durante 45 minutos, a fuego muy lento. Salpimentar y triturar junto con la nata y el caldo hasta obtener la textura de un puré fino.
El salmón: Salpimentar el salmón y cocerlo al horno durante 8 minutos a 180º con el eneldo.
Tejas de Parmesano: Ver la receta pinchando aquí.
Emplatar a gusto.
¿Os gusta el colorido del plato? ¿A qué es muy bonito?
Espero que os guste.

viernes, 18 de febrero de 2011

Vieiras a la gallega

Las vieiras a la gallega son uno de mis platos favoritos, me encantan, me rechiflan, me fascinan. La textura de la carne de la vieira es riquísima y además, no hay que escoger tanto como otros mariscos, uno puede degustar un buen trozo y no trocitos inapreciables.

Os cuento como hago las vieiras a la gallega...
Ingredientes (Para 2 vieiras)
50 gr. de jamón serrano
2 vieiras
1 cebolla (pequeña)
Aceite de oliva
Pan rallado
1 cucharadita de pimentón dulce.
1/3 de un vaso de Albariño.(o otro vino blanco que tengáis en casa)
Elaboración
Limpiar las vieiras y ponerles pizca de sal (no olvidar que el jamón serrano ya la lleva)

Salsa:
Picar la cebolla y el jamón serrano muy menudito, poner en un cazo con aceite y rehogar muy lentamente. Cuando la cebolla esté pochada añadimos el pimentón y el Albariño y dejamos hacer un poquito más.
Cubrimos las vieiras con la salsa, ponemos pan rallado y metemos en el horno a gratinar unos 8 minutos en horno precalentado a 180º (yo en función ventilador)
Y están impresionantes, es una locura de rico, a mí no me pueden gustar más,  y yo no soy muy marisquera, pero las vieiras me pierden.
La verdad es que no son tan caras como para que uno no se las pueda regalar un día, a mí me costaron 3,50€ cada una, así que tampoco es tan prohibitivo, un día se pueden comer.Son frescas, claro, en Coruña es fácil encontrarlas en la pescadería, pero congeladas aún son mucho más baratas y si os guardáis la concha (los argentinos y uruguayos que no lean la palabrita) las podéis comprar congeladas.  Desde luego es muchíiiiisimo más barato que si vais a comer fuera, yo las he visto en alguna carta a 12 euros la pieza y eso sí que me parece caro porque con una vieira no comes. Son facilísimas de hacer y el resultado es impresionante.

Espero que os gusten y que os animéis a hacerlas.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cómo hacer Atún rojo a la plancha con cebollas moradas y verduras


El atún rojo es un pescado exquisito, de impresionante textura, y de un color espectacular. No sé en otros lugares pero yo no suelo verlo con frecuencia en la pescadería en la que compro. Lo he comido varias veces en restaurantes pero nunca en casa. Con mi sola experiencia de comensal, labor de investigación por la red,  un libro de cocina japonesa que me prestó un amigo y  con mis propias aportaciones, he elaborado este plato. Lo básico de esta elaboración, es sin duda conseguir el punto justo  de cocción. Ese semicrudo no solo es necesario,  es imprescindible para conseguir captar todo el sabor del delicioso atún rojo.
Ingredientes
Atún rojo (200 gr. más o menos por comensal)

 Para la salsa teriyaki
8 cucharadas de salsa de soja
4 cucharadas de sake  (licor de arroz de fuerte sabor)
4 cucharadas de mirin (vino de arroz de sabor dulce)
2 cucharadas de azúcar moreno.
Pizquita de jengibre
 Ralladura de la piel de media naranja.
  Para la guarnición 
Media cebolla  morada por comensal
Mazorquitas de maíz
Brecol (el que apetezca poner)
Elaboración de la salsa  teriyaki
Se incorporan a un cazo todos los ingredientes y se pone a fuego lento y se va revolviendo de cuando en vez. Aprovechamos la cocción de la salsa e introducimos las cebollas cortadas en cuartos, intentando que la salsa las cubra. Cuando la salsa comience a hervir, retiramos las cebollas para un plato. Si la salsa necesitase aún más tiempo de fuego hasta conseguir la textura que necesitamos, la volvemos a poner al fuego, sino fuese así, retiramos y reservamos. Tengo que deciros que aunque yo hice la salsa en casa, es muy fácil conseguirla  hecha,  la venden en muchas grandes superficies, la he visto por ejemplo en Carrefur, así que si no os queréis complicar y comprar un montón de cosas para elaborarla,  ahí la tenéis.
Elaboración de la guarnición.
Aquí no hay ninguna dificultad. El brécol está cocido al vapor (un pelín al dente)  y sin ningún tipo de aliño, ni siquiera sal.  Las mazorquitas las he comprado envasadas y directamente han ido al plato. Las cebollas por sí solas aportarán a ambos alimentos toda la explosión de sabor necesario. Las cebollas moradas  son  el toque exótico de la  guarnición de  este plato, quedan riquísimas y maridan perfectamente con el atún y las verduras que las acompañan.
Elaboración del atún
Aunque el atún viene en rodajas más grandes, yo lo he cortado de un tamaño que me permitiera manejarlo en la plancha. Se pone la plancha con unas gotitas de aceite de oliva y cuando esté bien caliente se pone el atún por los lados, cuidando especialmente de que no toque el centro y que éste quede un pelín crudo. Es muy importante este punto, si el atún está demasiado cocido, perderá gran parte de su sabor y de su presencia en el plato. No se puede descuidar ni un segundo mientras se hace. Fue la parte que más me preocupaba de la elaboración de este plato ya que como dije antes, nunca había hecho el atún. Sin embargo el resultado ha sido buenísimo.
El emplatado es a libre imaginación de cada uno. Sólo deciros que aunque pensaba espolvorear el atún con sal maldón, al final, vertí sobre el canto  una cucharadita de la salsa teriyaki y con el potentísimo sabor que tiene fue suficiente para condimentarlo.

Espero que os guste mi de atún rojo y que os animéis a hacerlo.

martes, 19 de octubre de 2010

Jurelitos en escabeche

El otro día mi hermano me regaló un montón de jurelitos que había pescado ese mismo día. La verdad es que eran como kilo y medio y no sabía que hacer con tanto jurelo. Algunos se los regalé a mi hijo y el resto decidí prepararlos en escabeche. Descarté enseguida congelarlos, estaban tan fresquitos que me daba pena que perdieran sabor en el congelador. Seguro que todas sabéis ya la receta del escabeche, pero la voy a poner igual. Ingredientes Una medida de aceite por dos de vinagre (dependerá de la cantidad que tengáis que cubrir). Hojas de laurel 1 cebolla 1 diente de ajo Sal Pimentón dulce.
Elaboración Se salan los jurelitos, se pasan por harina y se fríen. Los vamos poniendo en una fuente sobre papel absorbente y reservamos. En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva y rehogamos la cebolla picada como se ve en la foto y las láminas de ajo, le echamos una pizca de sal. Apartamos la sartén del fuego, dejamos templar un par de minutos (para que no se queme el pimentón) y le añadimos una cucharada generosa de pimentón, revolvemos bien y añadimos el vinagre. Colocamos los jurelitos en una fuente honda, primero una capa de jurelos y salsita y así sucesivamente, Vamos poniendo hojas de laurel entre capa y capa. Los jurelos deben de quedar totalmente cubiertos por el líquido de la salsita. Yo los puse en un recipiente de cristal que tiene tapa y los guardé en la nevera, así duran unos días, 5 o 6 por lo menos, a lo mejor más, yo me los comí antes. Con unas patatas cocidas, están para chuparse los dedos, a mí me gustaron mucho. Claro que me gustan de cualquier modo, es un pescado azul muy sabroso.
Qué aproveche!!!!

martes, 24 de marzo de 2009

Cómo hacer Receta de Centollo gallego

Con el nombre de centollo se conoce a diferentes especies de cangrejos de caparazón espinoso. Sus patas son en general delgadas y velludas y poseen pinzas alargadas.

 En nuestro país el centollo se captura en las costas del Atlántico, en especial en el Cantábrico y Galicia, aunque también se encuentra en el Mediterráneo. El centollo se consume sobre todo en invierno. 

A diferencia de los sucede con otros crustáceos, la hembra es de menor tamaño que el macho, pero más carnosa. Para reconocer el sexo hay que levantar la lengüeta encorvada y situada en la parte posterior del caparazón. La hembra la posee más larga y presenta 8 patas falsas y estrechas.


Yo lo cuezo así:

Lo pongo vivo en el agua templada previamente salada y 2 hojas de laurel. 
Lo cuezo patas arriba y le doy el punto de cocción (12 minutos máximo, desde que empiece a hervir).
Presentación
Se rompen las patas, se limpian las impurezas de la concha y la carne y el caldo que queda dentro de la caparazón se hace un puré utilizando un tenedor,  se le agrega un poco de vino blanco, si es Albariño, pues ya la jugada es redonda, y listo.

Es uno de los mariscos que más me gustan por su intenso sabor.

¡Consumir Marisco Gallego es tocar el cielo con las manos!