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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Puente de todos los santos en autocaravana

Hoy os traigo un breve reportaje de lo que han sido estos días de puente de todos los santos. Como much@s de vosotr@s sabéis, viajo en autocaravana, de ahí el motivo a que pueda viajar tanto sin tener que pedir un crédito para ello. Cuando se trata de un puente, es decir pocos días, no compensa ir muy lejos porque tampoco es cuestión de pasarse horas haciendo el trayecto para después estar dos días. Tampoco es tan importante el destino, de lo que se trata es de escoger un lugar en el que uno se pueda relajar, estar en contacto con la naturaleza, respirar aire puro y rodearse de un entorno  distinto al habitual. En este caso el lugar escogido fueron playas de la comarca de Ferrol, a unos cien kilómetros de Coruña, ciudad donde vivo, preciosas, intensas, fuertes y salvajes.
El Cabo Ortegal, un paisaje de ensueño
Los acantilados que rodean este faro son espectaculares, es increíble el poder de la naturaleza.
Disfrutando de la naturaleza
 Si bien para bañarse son más tranquilas las Rías Baixas, como paisaje, no hay color, las Rías Altas tienen playas mágicas, semisalvajes, inmersas en un sistema dunar, espectaculares, con un mar bravo, inquietante, hipnótico y maravilloso.
Playa de Doniños
Cuando de lejos vi a esas dos personas tan cerquita de esas olazas que asustaban hasta de lejos, no me lo podía creer, al final, tuvieron que correr, eso sí, con mojadura previa como era de esperar.
Recorrer esta playa no cuesta dinero, hay que querer hacerlo, pero os aseguro que fue una maravilla hacerlo. El tiempo también acompañó, había una temperatura suave y exquisita. Pronto me descalcé y sentí la arena bajo mis pies....
Desayuno de lujazo en la chanchicar
Un desayuno completo en la chanchicar, de esos que uno puede comer en casa y transformar un día cualquiera en uno de fiesta. Ese día comimos  casi las cinco de la tarde después de una ruta de 3 horas de caminata, había reservas...
La bravura de la playa de Doniños (Ferrol)
Las olas eran así, enérgicas y llenas de fuerza y belleza.
Una maravillosa sorpresa, Adan paseando en el caballo de su abuelo
En el paseo por la playa de la Frouxeira, me encontré esta idílica estampa, fue un momento precioso.
La Chanchicar, fiel compañera de viaje
Ayyyyyyyyyyyyyyyyyy, cuántos momentos felices le debo a mi autocaravana, muchos, os lo aseguro, y eso que no es la más moderna, ni la más funcional, ni la más de nada, pero es la que hace años se ha convertido en la mejor para mí.
Playa de Doniños
Chicos surfeando, gente pescando, vida y movimiento en las playas aunque se haya terminado el verano.
Cementerio de Cariño y el gaiteiro de Ortigueira
Como es tradición, el día de todos los santos visitamos un cementerio, tocó en Cariño, un pueblo con un nombre precioso que pertenece a Ortigueira.
Playa de la Frouxeira (Valdoviño-Ferrol)
No es el Caribe, es una playa con más de 3000 metros de largo que recorrí en ida y vuelta. Un auténtico placer caminar playas en invierno, con apenas gente....
Marina
En Cariño(insisto en que me parece un nombre precioso para un pueblo) coincidí con mi amiga Isa que  pasaba estos días allí, tomamos un café y también vino con su niña. Marina es un terremoto y muy despierta para su edad. Cuando le miré las uñas y le recordé que ya no las tenía pintadas como la última vez, me dijo, "no, me las borró mamá, pero las de los pies, no me las voy a borrar nunca". Me lo dijo tan seria que automáticamente le miré los pies abrigados por unas botas altas y no pude menos que sonreír. Fue una delicia oír sus historias, pero sobre todo, me emocionó ver como idolatra a su mamá. La mira con adoración y me enternece porque ya tenemos algo en común, yo también adoro a la mami de Marina.
Plantación de grelos, calabazas, pimientos y setas
Pasear por pequeñas aldeas gallegas es encontrarse con imágenes como esta, grelos, calabazas, pimientos...

En los acantilados de Loiba (Ortigueira) se terminaron estos cuatro días, un lugar maravilloso que no conocía. Si os fijáis, alguien puso en ese banco en el que me encuentro sentada, "The best bank of the world" pues sí que ha acertado, es un banco que no cobra ni niega hipotécas y además, situado estratégicamente  se convierte en un mirador de lujo.

Y así transcurrieron estos días, lejos de la rutina diaria y de vuestros blogs. Ya mismito empiezo a ponerme al día.
Quería agradeceros vuestra participación en el sorteo del libro de Berasategui y recordaros que el plazo termina el 18 de este mes, así que aún hay tiempo...

martes, 30 de agosto de 2011

Vacaciones de verano-2011

Después del post de ayer, por fin ha llegado el momento de contaros lo que hice este verano.

Os aviso, este post es insultantemente laargo, NO es obligatorio leerlo, puede tener algún interés o puede no tener ninguno salvo para mí para que me quede de recuerdo. ;))))))


Durante todo el mes de julio estuve por Midi Pyénées (sur de Francia). Desde Tarbes hasta Cahors pasando por Albi y Toulouse y un montón de pueblitos que sería largo enumerar.

Bueno, también tengo que decir que en la primera etapa del viaje estuve cinco días por los Pirineos franceses, incluso en el Col du Tourmalet dos días antes de pasase por allí la el Tour de Francia. Es increíble la cantidad de autocaravanas que ya estaban en ese momento a la espera del gran día en el que el Tour pasase por allí. 

No me quedó un capitel que ver, una catedral en la que no pasara una media de 3 horas ni museo interesante que no visitase. ¿Se nota que el conductor de la chanchicar imparte historia del arte? ;)))

 Los días pasados en los pirineos fueron de escaso glamour (como salta a la vista en las fotos) pero de unos paisajes extraordinarios.
La ciudad más grande que visité fue Toulousse, allí pasé 5 días. No me disgustó ni me entusiasmó. Se notaba que habíamos pasado de pequeños pueblitos a una urbe de importancia, había muchísima variedad y mezcla de razas, Me puse las botas a hacer robados de fotos. Al llegar la tarde y después de visitar lo planificado para el día, nos sentábamos en la enorme plaza del Capitol, tomando un heladito y cámara en mano, lo que pasaba por allí se alejaba y con mucho a las personas que estoy acostumbrada a ver, así que sin más, me llevé en mi cámara retratos de infinidad de personas que a mis ojos resultaban interesantes.

No os voy a contar detalles del viaje porque en un mes entero os podéis imaginar la cantidad de cosas que vi, pero os voy a dar pinceladas de lo que me sorprendió de una u otra manera.

En primer lugar os diré que mi idioma es el inglés, sin que lo sepa hablar con soltura, lo estudié muchísimos más años que estudié el francés, así que cada año aprendo algo nuevo y siempre relacionado con las compras. Lo gracioso es que ellos me entendian a mí pero yo a ellos poco o nada.
De camino pude observar un montón de pueblos con unos chalets de caerte de espalda, con techos de dos aguas muy picudos, ventanales que llegaban al suelo y que se abrían a enormes jardines, todos ellos muy cuidados y muy llenos de flores.
Es muy habitual que los franceses decoren sus jardines con muchas flores, incluso hay pueblos que tienen el nombramiento de “PUEBLO FLORIDO”, eso me llamó la atención, hay flores por todas partes y es muy bonito de ver. Me fijé que la mayoría de ese tipo de casas tienen dos garajes, es muy habitual que las mujeres conduzcan y tengan coche y me refiero a mujeres incluso mayores.
Mi madre tiene 78 años, tiene coche y conduce, pero eso no es habitual entre mujeres de su edad, sin embargo en Francia es algo corriente.

Algo que me sorprendió es que las mujeres (en un porcentaje altísimo) NO se tiñen las canas, ya sean jóvenes (que las hay con canas) o mayores todas con sus melenas canosas al viento y están monísimas, a mí me encantó verlas.
En general, son bastante esbeltas las francesas, más que la media española y me refiero a las de una cierta edad porque con 20 todas somos monísimas.
Tienen un civismo y una educación que también llamó mi atención. No gritan, siempre hablan en voz baja, algo muy de agradecer. Sus niños parecen sacados de un cuento, tanto sea en una iglesia, como en un museo o de visita en una cueva, no se sabe que los hay, nada de alborotar o correr gritando, claro que una está acostumbrada a ver lo que hay y no me digáis que no es para sorprender.
He visto en varios lugares que dejan objetos (velas, catálogos, prensa) sobre una mesa con la indicación de que cada objeto tiene un determinado precio y sin que haya nadie para vigilar, la gente coge cada cosa y deja allí el dinero ¿os lo podéis creer? Pues tal cual.

Son tan educados, tan dispuestos a explicar, ayudar....

Estuve un día entero en Lourdes. La verdad es que nos pilló de paso y decidimos ir. Me dio un poco de bajón estar allí, esa es la verdad. Es triste ver la cantidad impresionante de gente que va en peregrinaje en busca de un milagro. Gente en silla de ruedas, en camillas, caminando… Yo misma he estado muy enferma y supongo que ver a toda esa gente con la desolación en la mirada me trajo tristes recuerdos…

Las Boulangerie Patisserie han sido mi perdición. Tienen panes de todo tipo aunque sea el pueblo más pequeño o más remoto. Los hay de nueces, de higos, de aceitunas, de aceite, de semillas, de cereales, así que yo compraba pan para 6 personas y sólo éramos dos, dicho lo cual, engordé en vacaciones aunque no paraba un minuto.Al contrario del resto del mundo, no soy muy fan de los macarons, ese tipo de dulce en verano me da calor sólo con mirarlo y si el verano pasado me compré uno para probar, éste año ni eso. Sin embargo me puse las botas comiendo tartaletas de fresas, cerezas o frutas en general.
>Este año se me dio por los mercadillos de antigüedades. En Francia son un furor. Es increíble lo que se mueve allí, yo me hubiese quedado dos meses a vivir en uno de esos mercadillos, y os aseguro, vosotras también lo hubierais hecho.

¿Sabéis lo que había muchísimo en los mercadillos o casas de antiguedades??? Kilos y kilos de juegos de sábanas, mantelerías, camisones toooodo en LINO y todo antiguo y nuevo sin estrenar. Como si hubiesen vaciado casas de personas que hubiesen fallecido (eso lo pensé yo) y que por eso lo vendiesen todo

Muchas cuberterías en plata, jarrones, fuentes, todo divino pero fuera del alcance de mi bolsillo. El vintage que vi haría las delicias de la bloguera (o no bloguera) más exigente.

Me encantó también ir a algunos super como L´Eclerc que tenían taaaaanta variedad de productos que os aseguro que no sabía que escoger para traer alguna cosilla, me lo hubiese traido todo, yo soy así, hay cosas que me entusiasman que me las compraría todas ;))))

Este año en la zona de Midi Pyénées encontramos una carne impresionante de deliciosa, fruto imagino de que tienen muchísimas vacas en el campo que se crían comiendo hierba y que no son lecheras, las crían para la venta de su carne y doy fe que es exquisita.

No comimos ni uno solo día de restaurante, así, como estáis leyendo, ni uno solo día. No se puede estar un mes entero de vacaciones y comer fuera. Teneís que pensar que aunque viajamos en autocaravana, la gasolina en Francia está mucho más cara que aquí y que las entradas a los lugares son caras. Por ejemplo para subir al Pic du Midi en telecabina, cada ticket costó 33 eurazos!!


Ahora eso sí, cuando íbamos a comprar al súper, no miraba precios, comprábamos lo que nos apetecía, faltaría plus, si lo hago en mi casa no voy a ir a pasar calamidades cuando voy de vacaciones.

Otras de las cosas extrañas a nuestros ojos es la desaparición de franceses. Veréis, se puede estar en una plaza atiborrada de gente a las 6 de la tarde que a las 6 y media de repente, todo el mundo desaparece y a las 8 quedamos pululando por las calles los turistas. Los franceses se recogen rapidísimo y cenan y se acuestan súper rápido. También es cierto que el bullicio empieza más temprano que aquí.

Los últimos diez días llovió algún día, pero nunca llueve todo el día, así que no importó. Sólo pasé calor en los pirineos y en Toulousse, en el resto de los lugares fue muy llevadero y a veces hacía falta una chaquetita. De madrugada había que tener una mantita cerca, lo cual me parece maravilloso, el calor para dormir no es grato.

Los últimos diez días de agosto y como viene siendo habitual fui a terminar mis vacaciones anuales a las Rías Altas y Baixas. Noya, Carnota, Corrubedo, Ribeira, Boiro, Cambados y terminando en la mítica playa de la Lanzada.

 Galicia es mi casa y qué os puedo contar? Es un paraíso lleno de playas espectaculares, algunas semisalvajes, con unas aguas frías pero limpísimas, donde se come de lujazo. Aunque la mayor parte de las comidas fueron en la autocaravana en este caso hubo algún “homenaxe” a la gastronomía galaica (lo más destacado fue una cena el sábado pasado en el Parador de CAmbados que publicaré más adelante).

Y eso ha sido todo y todo bueno, esa es la verdad lo cual es de agradecer porque cuando uno viaja con la casa a cuestas y durante tanto tiempo puede pasar de todo y en otras ocasiones nos ha pasado de todo.

Si habéis llegado hasta aquí, sois muy valientes y habéis demostrado una tremenda paciencia ¡¡¡gracias por leerme!!

Mañana comienzo a publicar y a mayor ritmo que el que venía publicando en los últimos tiempos.

Deseando ya encender el horno y apagarlo en junio del próximo año.

Estoy muy feliz de estar de vuelta, para mí es doble alegría volver a veros!!!

jueves, 28 de abril de 2011

Ruta de iglesias y castillos por pueblos de Segovia

Holaaaaaaaaaaaaaaa!! Cómo estáis?? ¿Habéis pasado bien la Semana Santa? Ya me iré enterando poco a poco de todo lo rico que habéis cocinado. Me apetece no imagináis cuánto volver a la rutina bloguera.

Ya he vuelto y ahora ya os puedo contar por dónde discurrió mi periplo viajero de Semana Santa.
Fue casi, casi un viaje temático de iglesias y castillos de la parte meridional de Castilla y León, sobre todo de la provincia de Segovia, que es por donde más anduvimos. Es increíble la cantidad de castillos impresionantes que hay por esta zona, algunos de ellos verdaderamente espectaculares como el de la Mota o el de Coca.
He visitado un montón de pueblos, como Medina del Campo, Madrigal de las Altas Torres, Arévalo, Coca, Cuéllar, La Granja de San Indelfonso, Segovia (capital), Turégano, Pedraza, Riaza, Ayllón, Sepúlveda, las Hoces del Duratón y Medina de Rioseco. Intenso el viaje ¿no?
Soy una entusiasta del viaje en autocaravana. Hace 6 años que compramos la nuestra. Fue algo sin planificar, paseábamos una tarde de domingo por el paseo marítimo de Gijón y vimos una aparcada con un cartelito de "Se vende" y ésa fue la chispa. Terminamos comprando la nuestra dos meses después en Valladolid. Lo mejor que tenía, y lo que nos convenció, fue que era nueva y el precio entraba dentro de lo posible. Todo lo demás, es tan básica que no creo que haya otra más básica :))). Ahora hay algunas que quitan el hipo, divinas, incluso vienen con horno (claro que tampoco es plan cocinar tanto cuando viajas, (aunque a mí me encantaría) y traen mil artilugios automáticos que la mía no trae, perooooo, mucho me temo que no está la cosa para cambiar, habrá que usarla aún muchisimo más. Daos cuenta que estos vehículos aunque tengan años, tienen pocos kilómetros porque la mayoría del tiempo están guardados.
Os he hecho unas fotos de alguno de los armarios para que veais que aunque es todo muy pequeño, hay un montón de armarios y entran muchísimas cosas. Claro que al principio me costaba mantener un cierto equilibrio entre lo que necesitaba y lo que compraba, pero ahora eso está totalmente regulado, no hay nada como equivocarse mil veces, algún día, aprendes.
Llevamos un portátil en el que descargamos los cientos de fotos que hacemos durante el día y en el que las vemos. También proyectamos (mentalmente) ver pelis en el portátil, pero rara vez llegamos a hacerlo, cuando llega la noche estamos demasiado cansados como para ocupar dos horas con una película. También llevamos mi netbook que es el que utilizamos para conectarnos a internet. Dentro disponemos de todas las comodidades pero en minúsculo, pero estamos muy acostumbrados, así que no nos plantea problemas. También dispone de ducha de agua caliente, así que no solemos ir a camping nada más que cada 4 ó 5 días en el que hacemos una parada técnica en algún camping con el fin de vaciar aguas, cargar otras, etc.
Qué tranquilidad a la hora de domir en los pueblos visitados, no se oyen ni los pájaros. Tuvimos mucha suerte con el tiempo, alguna noche llovió mucho, pero al día siguiente el sol resplandecía.
Nosotros hacemos todas las comidas en la autocaravana. Es obvio que no le dedico el mismo tiempo que puedo dedicarle en casa, pero soy rápida en la cocina y enseguida preparo algo cuando llegamos. También en ocasiones cuando desayunamos, igual preparo algo para adelantar (como pasta, arroz, pelo unas patatas, etc.).
Aunque no me gustan los platos precocinados , en esta ocasión me dejé ayudar por unos rollitos primavera de MAHESO, que os puedo asegurar que estaban deliciosos (y eso que tengo paladar fino para los rollitos, es difícil que me gusten. También puse uno de los días unas carrilleras de CASCAJARES que nos dejaron con la boca abierta, por lo tiernas y sabrosas que estaban. La verdad es que estoy dispuesta  a rectificar y a utilizar platos precocinados si salen tan buenos como éstos porque en la autocaravana es una ventaja impresionante tener la comida medio hecha.
No se puede comer fuera todos los días por varias razones. En primer lugar, por salud, al final el estómago es el que te pasa la factura más alta. Yo sé el aceite que uso y los ingredientes que le pongo a mi comida, lo que me dan por ahí, no me mata, pero puede darme la tarde y tampoco es plan. Otra de las razones es la económica, obvio, no podríamos viajar tanto como lo hacemos si tuviésemos que pagar tantas comidas y ni que decir de hoteles....
Aún así, maaadre, lo que ha subido el combustible... impresionante.
Restaurante "Siboney" en Arévalo
De todas formas uno no puede pasar por Arévalo sin comer el famosísisisisimo cochinillo asado en horno de leña y nosotros lo comimos en el restaurante "Siboney" que tiene unos cuantos cochinos en la vereda, aunque no son de los que se comen fueron los que llamaron nuestra atención.
El cochinillo estaba tan, tan, tan, tan rico que creo que fue el más rico que he comido nunca. Maaadre mía, que piel tan crujiente, una delicia.
No me gustó que lo sirvan sin ningún tipo de guarnición, no me parece normal que no lo acompañen con unas patatas o una ensalada. Al final, la pedimos y la pagamos aparte, claro. Los postres.... bueno.....muy normalitos.
El dueño del restaurante, todo un personaje, él y el cochinillo que cocina, el mejor reclamo de la casa, sin duda.
El lechazo de Sepúlveda
Otro de los lugares de cita obligatoria gastronómica es Sepúlveda. Allí comimos el lechazo. No, no me gustó mucho, me pareció que estaba un poco seco.... El postre estaba mejor, rico, sin destacar como sabores impresionantes, ya veis lo que había, pero bueno, me gustó.

El viaje ha sido intenso, con muchísimas ofertas interesantes. He visto pueblos tan distintos en su rutina diaria a lo que yo conozco que por momentos me parecía estar en algún lugar remoto. Sin embargo, era aquí mismo, en España. Me hizo mucha gracia cuando fui a comprar pan a una panadería (no recuerdo en qué pueblo fue) y la panadera me dijo que tenía barras "caseras" ¿caseras? ¿las hace Ud.? nooooooooo, me contestó, las llamamos así. :))))
El pueblo del que me he quedado enamorada ha sido "Pedraza", es impresionante de bonito, qué locura, me rechifló. Por cierto, allí hay un castillo que compró en su día Ignacio Zuloaga (el pintor) y que hoy en día se gestiona como la Fundación Museo Zuloaga.
¿Queréis saber cual fue el pueblo que menos me gustó? uffffffff, espero que nadie que me lea sea de allí, pues el que menos, pero con diferencia ehhh, fue ¡Cuéllar! Tiene un castillo digno de ver y que me encantó visitar, pero el resto, me horrorizó. Yo si viviese allí, no votaría jamás al alcalde que les gobierna. La sensación de abandono y suciedad que recorre las calles es un tema a solucionar desde el municipio.
La pastelería que más me gustó fue la de Arévalo y por supuesto, la de Segovia. Me comí un pastelito "ponche segoviano" uhmmmmmmmmmm, exquisito y caro (3 eurazos el pastelito y eso que era chiquito), pero compensó, me gustó mucho.
Y hasta aquí la crónica resumida (lo siento, no he podido resumir más :))))) y a cocinar, que (de momento) se han terminado las vacaciones.

Voy rauda y veloz a visitar vuestras cocinas.
¡Estoy encantada de volver a veros!

lunes, 10 de enero de 2011

Madrid, Valencia y ya en A Coruña

Delante de el Ministerio de Agricultura  (Madrid)
Madre mía, si entre pitos y flautas hace un mes que no publico ¿Qué tal estáis? ¿Bien? Espero que por lo menos hayáis sobrevivido a estas fiestas que cada año se convierten en el más difícil todavía.
Este año para mí fue súper especial (el año pasado estuve bastante enferma)pude celebrar en mi casa como es habitual (excepción del pasado año) nochebuena y navidad y también el domingo siguiente, ufffffffff, sí, os lo podéis imaginar, sobró tanta comida que les dije a todos que volvieran.
Por fin pude hacer el viaje que tenía programado para el fin de año de 2009 y conocí, ¡¡¡VAlencia!!!
Pero de camino, paramos en Madrid (como siempre)para realizar nuestra obligada visita a El Prado, quedar con algunos amigos, pasear y comprar ingredientes específicos que aquí no consigo.

Para ello me orientó Su de Webos fritos sobre qué tiendas ver y no dar vueltas inutilmente (solo disponíamos de dos días y medio porque queríamos pasar fin de año en Valencia). Me gustó visitar Comercial Minguez, compré algunas cosillas y fui objeto de su amabilidad.
También visité el Mercado de SAn Miguel que se caracteriza por ser una zona de tapeo fantástica y con mucho ambiente.
Fui a la Casa del Libro en la Gran Vía y como bien dice Su, la sección de gastronomía es para quedarse a vivir allí, impresionante, me compré algunos.
La tienda que me rechifló visitar fue "Alambique", es fantástico todo lo que tienen y lo bien expuesto que está, aunque es bastante caro, apenas compré nada.
Tenía especial interés por visitar ClubCocina, tienen una web que me gusta y aunque está a las afueras de Madrid, aprovechamos el día que iniciamos camino a Valencia para visitar la tienda.
Uffffffffffffffff, de verdad ehhhh, no caigáis en la tentación de hacer lo que yo, es preferible pagar los portes y ahorrarse los personajes de la tienda. EStuve tentada a irme mil veces, solo me retuvo mi propio esfuerzo al haber llegado hasta allí y no quise irme sin nada, pero para escribir un post aparte, os lo aseguro.
En Valencia también compré algo, no mucho, pero si gran cantidad de especias que en Coruña no me resulta fácil conseguir.
Todo es carísimo, os voy a hacer una confidencia, he comprado un montón de cosas que no sé si usaré nunca, pero me apetecía mucho tenerlas. Siempre he querido tener la pasta de goma para hacer algunas figuritas a las tartas de mi sobrina, así que ya la tengo. También tengo toneladas de semillas de amapola porque aquí me he vuelto loca y nunca las he encontrado. Han sido mis reyes, caprichitos de cocina, otros años iba a las rebajas, ahora con el blog, jajajjajajajjajajajja, ésto es una adicción, seguro que sabéis de lo que hablo.
Playa de la Malvarrosa (Valencia)
No soy una forofa de Madrid (que me perdonen los madrileños) me horroriza el tiempo que pierden en transporte, que hagan cola para todo, me quedé muerta viendo que había cola hasta para comprar tabaco!! pero siempre que pasamos camino de algún sitio, paramos sobre todo por motivos culturales.
Sin embargo no conocía VAlencia y uauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, me he quedado muerta de lo que me gustó, impresionante. Qué bonita ciudad, estuvimos 9 días, así que hemos podido ver bastante, capítulo aparte merece la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La  arquitectura es espectacular, ir por la calle se convierte en una admiración constante. No os podéis imaginar la cantidad de fotos que he hecho, uffffffffffff, tremendo.
Hizo un tiempo maravilloso, una temperatura impropia de esta época, la noche de reyes había 20º, con eso os digo todo. Se come bárbaro (y soy bastante quisquillosa, así que os lo podéis creer), tanto de tapas (gracias Kako, por haberme recomendado La Taberna de la Reina, riquísimos los pinchos) como de menú, como a la carta y no solo arroces (que también) sino unas carnes deliciosas.
Me encantó visitar el Mercado Central, tienen muchísimos frutos secos de todas clases y especias que en mi vida había visto. El pescado que había...... bueno, había mucho gallego, así que ..... lo prefiero aquí.
Son muy habituales unas especies de empanadillas de calabaza y boniato que son una delicia.
Preciosa, Valencia, cómo me gustó todo lo que vi, qué delicia!
He tomado horchata, uauuuuuuuuuuuuu, para no equivocarme le pregunté a un poli local y sin duda me recomendó lo mejor, Horchatería SAnta Catalina. Curioso, no he visto muchas pastelerías en Valencia.

 He llegado hoy, estoy cansadísima, cansa mucho viajar en autocaravana, perdón, voy a matizar, cansa mucho viajar.
Aún tengo mucho que colocar, pero me quedan dos días de vacaciones y comenzaré a visitaros poco a poco, pero el viernes operan a Alvaro de una hernia discal (mi hijo el peque) y andaré ocupada pero ya no quería esperar más a saber de vosotr@s.

Ahhh, por cierto, os quiero dar las GRACIASSSSSSSSSSSS por haber encumbrado a la Tarta Bomba al récord más absoluto de mi receta más visitada y con más de 120 comentarios, por supuesto, la más comentada, aún no me lo puedo creer.

Sabréis disculpar lo largo del post, pero aunque quise resumir mucho, la de cosas que he vivido en estos últimos 14 días han sido para escribir un libro, o... medio :)))

Una última cosa que me había olvidado de contaros y que no quiero dejar pasar ¿sabéis lo que había en número desorbitado en Valencia?????? italianos!! pero increíble ehhh, el único lugar donde he visto más italianos que en Italia, ha sido en Valencia. Berlusconi les debió subvencionar, había riadas de tanos por todas partes.

jueves, 14 de octubre de 2010

Viajando en Autocaravana. Salamanca

Como os comenté este puente he estado en Salamanca.  Es para mí una ciudad  que adoro y que he visitado por segunda vez.  Me fascinan sus monumentos, rodearlos con calma, visitarlos sin prisa, empaparme del arte que despide cada esquina, dejarme iluminar por los destellos del color de la piedra de los edificios del casco antiguo, ha sido una inyección de arte en vena que me hace levitar.

Pero como éste es un blog de cocina, no quiero aburriros con mis otras aficiones y vamos al lío.
Compramos lo que me parece más rico de Salamanca, el ibérico!!!
Comí ibérico TODOS los días, jjajajajjajaja, un poco obsesiva ¿no? pero me pareció que ya que estaba en la cuna de los mejores ibéricos, había que honrar a la ciudad comiendo aquello de lo que presume.
Ahhhhhhh, y cortado a mano ehhh.
Seguro que me creéis si os digo que estaba inmensamente rico y con un aroma que empujaba a olerlo antes de comerlo.
Claro que tan ocupada andaba con hacerle las fotos a la persona que cortaba el ibérico que no me di cuenta hasta después, que me lo estaba cortando como en filetes de grueso.
Lo compré en la célebre y conocida carnicería MULAS de Salamanca, sí, no fui a cualquier sitio, era de esperar que en un sitio de ese prestigio cortasen el ibérico como corresponde y sin embargo, menuda pifia. Me pregunto si piensan que los turistas nunca hemos comido ibérico y se nos puede cobrar al precio que lo cobran (no es nada barato) y se nos puede servir  rodajas en vez de en finas lonchas.

Ya os anticipo que les voy a hacer llegar este enlace a los de la carnicería para que pongan mejor empeño la próxima vez, vamos, a mí, ya no me pillan más, pero por los demás.
No me parece lógico que en la jamonería de mi barrio en A Coruña lo corten fino como papel y en un lugar como Salamanca, famoso por sus embutidos no sepan cortar el ibérico. Ahora sí, lo cobran como si supieran.
Los embutidos tenían un aroma y un aspecto fantástico.
El hornazo es una especie de empanada típica de Salamanca y está rellena de chorizo y lomo. La hacen de masa de empanada y también de hojaldre. La probé la primera vez que estuve en Salamanca y no me gusta. Para mí es seca en exceso, aunque tiene mucha fama, así que si vais por allí y os apetece, adelante.
Con lo golosa que soy y sin embargo, no hubo dulces que me llamaran la atención lo suficiente, así que tampoco es cuestión de obligarse.
Os dejo aquí una foto (mala, la verdad) de la Plaza Mayor de SAlamanca, para mí, la más bonita de España. No se aprecia  toda su belleza porque la luz era muy desigual y la gente lo invadía todo constantemente y me cansé de esperar que se despejara un poco y disparé la foto así.

Me pondré al día con vuestros blogs poco a poco, veo que no habéis dejado de cocinar, uauuu, qué suerte!! cuántas recetas podré ver estos días.

jueves, 12 de agosto de 2010

Cocinando en la autocaravana en Francia 2010

He regresado de mis vacaciones hace ya algunos días pero el verano es muy agotador, A Coruña está en fiestas, hay muchísimo ambiente, he tenido visitas, he estado expurgando miles de fotos que he hecho durante el viaje y eso me ha mantenido alejada del mundo bloguero.
Ahora y antes de volver a irme la última semana de agosto por tierras gallegas (como viene siendo habitual los últimos años) quiero recoger algunos de los platos que comimos en tierras francesas el pasado mes de julio.
 Es obvio que no voy a poner ninguna de las recetas porque el objeto de este post no es otro que compartir con vosotros mi cocina de autocaravana en estas vacaciones y al tiempo que sirvan de recuerdo para mi misma.
Como la necesidad agudiza el ingenio y la cocina es mi parcela por devoción me he organizado bastante bien. Por las mañanas y mientras desayunábamos cocía pasta, arroz o cualquier otro alimento que fuese a comer al mediodía. La ventaja en este caso era doble, por una parte era maravilloso llegar después de una agotadora mañana y tener la comida casi hecha y por otra parte el calor que genera la cocina en pleno mediodía era algo que no teníamos que sufrir.
Si pensaba hacer ensalada, dejaba lo que había cocido en la nevera y cuando llegábamos simplemente era añadir latas de variados productos.
Unos pequeños comentarios acompañados de las fotos serán más elocuentes que todo lo que pueda escribir
(Perdón por si el post es un poco largo (lo es) pero preferí no dividirlo)

Visitando la bahía de Arcachón, repleta de puertitos ostrícolas, imposible resistirse a comer ostras y a precio de ganga, mucho menos.
Este año fue el de los postres rápidos. La Caravana no es el lugar más idóneo para ponerse a cocinar grandes postres, pero en Carrefour-francés había gran variedad de "postres-cremas-rápidas" y nos pusimos las botas.
un día nos quedamos sin pan y como el que teníamos estaba un poco seco, lo tosté y lo acompañé con unos higos de Prada a Tope (Bierzo), mousse de oca y confitura de cerezas franceses. Un apaño sobre la marcha que a pesar de la improvisación, resultó fenomenal.
Ir al Carrefour francés es todo un atractivo porque me encanta descubrir alimentos que aquí no hay, así que el carrito se me quedaba pequeño porque iba metiendo, metiendo y lo peor venía cuando teníamos que colocar todo en la autocaravana, pero es increíble la de espacios que uno desconoce que puede llegar a aprovechar. Muchas cosas de las que se ven fueron para traer, pero muchas otras eran para el consumo diario. Como veis me puse fina con el magret de canard que me rechifla.
Uyyyyyyyy el pan, el pan merece capítulo aparte. En este viaje al sur de Francia (no recuerdo que el año pasado hubiese un pan tan rico) me he quedado enamorada de la gran variedad de panes que hay, lo requeteriquísimos que son y la facilidad que hay para comprar pan caliente a cualquier hora del día. El de la foto (una bomba de calorías) lo comíamos con  todo el deleite de quien degusta un gran manjar y en verdad lo era.
En Francia es frecuente encontrarse con puestos de carretera que venden fruta directa del árbol y algún otro tipo de productos ecológicos. Siempre que podíamos y nos encontrábamos en ruta aprovechábamos a comprar la fruta, tomates y en este caso, también huevos caseros. Uhmmmmm, la diferencia de sabor es impresionante.
Llevé de España un par de sobres de gelatina de frutas por si me animaba a hacerlos. Y tanto que me animé, hacía la gelatina y una vez volcada a un recipiente, éste iba directamente al congelador. La tomábamos como helado y acompañado de una cucharadita de mermelada de cerezas. ¿El resultado? espectacular, tenéis que pensar que hacía un calor sofocante y que cualquier cosa fresquita adquiría el triple de valor.
No todo iba a ser pasta, así que hubo días en los que la ensalada era con patatas y también de un filete de pavo a la plancha.
Es una suerte que las ensaladas admitan tantas variantes porque nos permitió comer rico y variado.
Un día en uno de esos puestos de carretera compramos fresas y frambuesas. Las fresas tenían ese punto de madurez perfecto y de sabor fueron las más ricas que he comido en mi vida. Las frambuesas también estaban buenas pero el dulzor de las fresas se sobreponían a cualquier cosa.
Soy golosa, me gustan los dulces, así que una mañana que dormimos cerquita de una panadería pastelería decidimos comprar curasanes y napolitanas para desayunar. No repetí experiencia, es un tipo de bollería totalmente hojaldrado chorreando mantequilla  y por tanto, una gordura poco apropiada para días calurosos. Bueno, tanta mantequilla no la quiero ni en invierno.
Ensalada de arroz con salsa de yogur griego fue otro de los platos veraniegos que degustamos.
Tantos días dan lugar a muchos acontecimientos, entre ellos hubo una celebración y para ello encargamos una tartita de frutas cuya crema (creo que de pistachos) fue apoteósica de deliciosa. La base era como de bizcocho de almendra. Ayyy madre, que requeteriquísima que estaba.
Arroz en blanco con salsa boloñesa (en lata). No me gustó, se me hizo demasiado fuerte la boloñesa.
Filetes de pavo en milanesa con ajo y perejil. Los dejé hechos por la mañana mientras recogía  y lavaba las tazas del desayuno. Riquísimos. Es una tontería porque ya sabemos como saben las milanesas pero en la autocaravana no se pueden hacer a menudo porque se mancha bastante y una de las premisas es economizar tiempo y agua, así que si un día se hacen, es una fiesta.
Estos son los famosos canelès franceses. Un pastel típico que se vende en todas partes, para los que también se venden moldes especiales y libros con recetas. Total, no podía ser de  otra manera, compramos dos canelès para probarlos. Uffffffffffffffff, pero qué pedazo de decepción tan enormeeeeeeeeee! Es seco por dentro con una textura a pudin reseco, un fiasco. Otro día me pusieron uno pequeñito con un café y lo mismo. Dicho lo cual, no alcanzo a comprender esa fama y esa invasión de canelès en todas las pastelerías, para mí, borrados del mapa.
Ensalada de patatas con jamón cocido cortado en cuadraditos.
Aprovechando las fresas y las frambuesas que quedaban, preparé con yogur esta copaza. Es increíble este año como fui capaz , sin gastar más tiempo, introducir algunos postres distintos a la típica fruta que siempre hemos comido en la autocaravana. Rico, rico.
Desayunando madalenas españolas.
El salmorejo también irrumpió con fuerza este año en nuestra dieta de vacaciones. Sobre todo por lo fresquito y lo digestivo que resultó, queda fichado como imprescindible en el verano caravanero.
¿Cómo iba a pasar unas vacaciones enteras sin hacer una tortilla? Imposible, así que este verano también tuvo su dosis de tortilla. Comer tortillita a tantos kilómetros de casa  y en pleno parque natural de Las Landas con el fresquito de la noche entrando por las ventanas tuvo un puntazo.
Más ensalada de pasta, salsa de  yogur y tomates cortados en daditos.
Antes de irme de vacaciones me llegaron las especias Ariosto, así que me las llevé a la autocaravana. Aproveché a hacer el magret de pato (en la olla rápida) con ellas y tengo que decir que el sabor que le dio resultó muy, muy, pero muy rico.
Una tiene años pero también se ha hecho con una serie de recursos y este año pensé en llevar de casa un dulce que pudiese congelar y nos durase por lo menos una semana y eso hice. En vez de utilizar el molde tradicional utilicé un recipiente de plástico rectangular que pudiese entrar en la neverita de la caravana. Antes de congelarlo lo corté en porciones como los que se ve en la foto y cada día nos tomábamos nuestra porción y sin repetir para que pudiese durar más y más y más. Claro que se terminó un día, pero mientras duró fue una ricura.




Os iré contando más curiosidades que he visto y fotografiado. Todo ello relacionado con el mundo de la cocina. Si os apetece ver alguna fotografía "no culinaria" de este viaje, os invito a visitar
mi otro blog, donde hay incluso un "robado" de un personaje que seguramente reconoceréis.
Empezaré lo antes posible a visitaros, me apetece mucho. 

Espero que comprendáis que a lo mejor tarde un poquito en ponerme al día, pero prometo hacerlo.
Encantada de volver a estar con tod@s vosotr@s.