Como gusta este
bizcocho, éste y el amarmolado que es muy parecido encantan cuando se ve el corte, ese contraste de colores es por sí solo un efecto óptico que gusta ver.
Eso sí, es casi una lotería encontrar el punto justo de las rayas, yo solo lo encontré una vez y no me gustó la textura que era demasiado seca porque la mezcla para que caiga con pesadez y no corra riesgo de mezclarse entre sí, ha de ser muy densa y por tanto la miga resultante es seca, así que yo prefiero una masa más jugosa de la que obtenga mejores resultados aunque las rayas cebra sean un poco más irregulares. De todas formas, al final de la receta os explico como conseguir esa masa que da unas rayas perfectas.
Os cuento como lo hago yo...
Ingredientes
- 3 huevos
- 150 gr. de azúcar.
- 200 gr. de queso crema (tipo Philadelphia)
- 50 gr yogur natural (opcional)
- 80 gr. de aceite de girasol
- 1 cucharada sopera colmada de cacao en polvo de buena calidad (yo uso VALOR)
- 250 gr. de harina
- Levadura o impulsor de respostería tipo ROYAL.
Elaboración.
- Encender el horno precalentádolo a 180º
- Poner en un robot de cocina los huevos y el azúcar, batir hasta que estén espumosos.
- Incorporar el queso-crema, el yogur y el aceite, batir hasta que la masa haya asimilado bien estos productos.
- Añadir la harina tamizada con el impulsor e ir añadiéndola cucharada a cucharada con el robot a muy baja velocidad o a mano con unas varillas (es importante los movimientos suaves en este punto para mantener la esponjosidad de la masa)
- En este punto la totalidad de la masa pesa en torno a los 750 gr. , retirar 300 gr para un cuenco y añadirle el cacao en polvo, revolver bien hasta que se haya formado una masa homogénea y chocolatada.
- Ponemos la masa chocolateada en una manga o en una bolsa de las que utilizamos para congelar alimentos y la masa clara en otra.
- En un molde enmantequillado y enharinado vamos poniendo alternativamente un poquito de masa chocolateada y otro poquito de masa clara, así hasta haber terminado ambas masas.
- Horneamos un tiempo aproximado de 30 minutos, pinchamos con una brocheta o similar y si sale limpia, estará listo, si mancha aún de masa cruda lo dejaremos unos minutos mas.
- Dejamos el bizcocho en el molde, 10 minutos y desmoldamos pasándolo para una rejilla.
NOTA: Si queréis un bizcocho con las líneas casi-perfectas no debéis de ponerle yogur, de esa manera la masa queda más densa y aguanta más, también es cierto que queda más seco, yo prefiero sacrificar un pelín la estética y a cambio obtener un bizcocho jugoso y exquisito.
Este bizcocho es vistoso de por si, pero si queréis cubrirlo con un ganaché, la receta
AQUÍ.
Espolvoree frambuesas liofilizadas en polvo de
INT-SALIM.
Los bizcochos son una alegría para mí, me encanta saber que siempre hay bizcocho porque lo desayuno a diario. Es raro que ya vuelva a comerlo a lo largo del día, pero si tengo un día de esos que la comida es demasiado ligera y a media tarde me apetece tomar una taza de café y comer algo, el bizcocho es mi dulce más recurrente.
Espero que os guste!
¡¡Os deseo un descansado y divertido fin de semana!! (Si no podéis combinar ambas cosas, por lo menos que se cumpla una)
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