viernes, 1 de noviembre de 2013

Cómo hacer Tarta de Queso horneada e Higos


Hice esta tarta el domingo pasado que celebramos el cumpleaños de mis padres (cumplen casi al mismo tiempo). Nosotros celebramos todos los cumpleaños, pero este año hay más motivos, no todos los días se cumplen 85 y 81 años. Como tampoco tenía mucho tiempo para grandes creaciones me decanté por una tarta de queso clásica que triunfa siempre y tiene como fuente de inspiración principal mi receta de "Tarta de queso Mary Fish", célebre ya con más de treinta mil visitas.
Aprovechando ya los últimos higos de la temporada, fruta que nos encanta a todos, decidí cubrirla con ellos y una confitura de higos rojos que me traje de Francia el último verano.
A mí me encanta la tarta de queso, en eso tengo que reconocer que no la cambio por la tarta más elaborada y más cubierta de cremas de mantequilla que me gusta mucho más verlas que comerlas.
Os animo a hacerla, el toque de maizena le da una suavidad extra a la masa y algo tan sencillo se convierte en un delicioso bocado.
Además, con esta tarta estrené un molde de silicona desmontable que me acabo de comprar en LIDL por 6,99 euros y que es una auténtica maravilla. Solo puedo decir que me parece que los demás moldes desmontables que tengo ya se pueden despedir. Todo me parecieron ventajas, el lateral queda estupendo sin las antiestéticas marcas que dejan los de metal y la base es un cristal, así que ya no tenemos que pasar el engorroso rato de tener que transportarla. Una maravilla, estad atentos/as porque seguro que repiten la oferta.
Así la hice..


Ingredientes  (molde desmontable de 27 cm de diámetro)
6 huevos
750 gr de queso crema
1 yogur natural
65 gr. de harina.
65 gr. de maizena
200 cc. de leche.
200 gr. de azúcar.
Ralladura de 1 limón.

Para la base
200 gr. de galletas María (o similar)
65 gr. de mantequilla

Para la cobertura
350 gr. de higos frescos
Confitura de higos rojos.
Elaboración
Molemos las galletas y las mezclamos con la mantequilla (en pomada). Cubrimos el fondo con la pasta de galleta y refrigeramos mientras preparamos el relleno. Encendemos el horno para precalentarlo a 170º.

- Mezclamos los huevos con el azúcar y la ralladura de limón.
- Añadimos el queso y el yogur y seguimos revolviendo, incorporamos la leche y por último la harina y la maizena tamizadas.
- Vertemos la mezcla en el molde sobre la pasta de galletas y lo introducimos al horno a 170º durante 50 minutos.
Apagamos el horno y con la puerta entreabierta lo dejamos media hora para que se vaya enfriando poco a poco y no se agriete la superficie.
- Retiramos y dejamos enfriar totalmente. Cubrimos con una capa ligera de mermelada y colocamos los higos frescos del modo que consideremos más bonito.
Una ricura para compartir..
Frabiconsejos: Si no consigues higos frescos, escoge alguna fruta de temporada que sea de tu agrado y combina la mermelada. Los melocotones en almíbar son también una opción riquísima y muy vistosa.

Espero que la hayáis disfrutado y que os animéis a hacerla en casa, es muy fácil.

Buen fin de semana!

lunes, 28 de octubre de 2013

Cómo hacer Brownie con frambuesas. Chocolate de otoño

Aquí en Galicia el otoño está en su máximo esplendor, lluvia, viento, días grises y ahora con el cambio de hora, los días se escurren entre las manos. Siempre me ha gustado el otoño, el recogimiento, disfrutar de las tardes lluviosas acompañadas de una taza de té o café, la lectura tranquila de un libro arrebujada en mi sillón, pero este otoño es distinto para mí, más gris, más triste, más agotador, con cambios constantes en mi estado de ánimo. Ya os he contado hace un tiempo que tengo un familiar delicado de salud, son etapas de la vida, el tiempo transcurre y se sabe que nuestros mayores o se mueren de repente, o que las enfermedades harán mella en su salud, pero.... es complicado. Tengo suerte con mi carácter, aunque me venga abajo, repunto y me pongo enseguida en órbita, pero ultimamente parezco una montaña rusa, hoy bien y fuerte, dentro de dos días, triste y de lágrima fácil, así continuamente. Os confieso que en estos momentos lo unico que consigue relajarme totalmente es cuando dispongo de un rato libre entregarme con frenesí a fotografiar alimentos, da igual peras que manzanas. Por supuesto, que también cocinar, aunque eso exige una dosis extra de ánimo que no siempre tengo. Otra cosa que me encanta es editar fotos, como soy lenta y aprendo tan despacio, cada cosa nueva que aprendo en la edición me empuja a querer editar fotos antiguas otra vez, es mi inyección de oxigeno mental. Lo que más pereza me produce es redactar el texto de las recetas, así que voy poco a poco porque tengo muchas atrasadas, todas con apuntes pero sin redacción.
Menudo rollo os he largado hoy ehhh??
¿Hay algo más rico que un trozo de brownie de chocolate para levantar el ánimo? a mi me encanta y además, se hace tan rápido y es tan fácil, que de verdad os animo a hacerlo y teniendo en cuenta que nos acaban de decir que "no engorda" ya no caben excusas ;)))))))
Así lo hice..
Ingredientes
- 150 gr. de chocolate negro (70 % cacao)
- 100 gr. de mantequilla
- 90 gr. de azúcar.
- 2 huevos
- 100 gr. de harina.
- 80 gr. de frambuesas congeladas. (así se mantienen más enteras durante la cocción)


Elaboración

- Precalentar el horno a 200ºC y colocar una rejilla a media altura.
- Forrar con papel vegetal una fuente de hornear.
- Derretir el  chocolate troceado en el microondas (en intervalos de 20 segundos y revolver) o al baño María.
- Cuando el chocolate esté derretido, agregar la mantequilla cortada en dados. Mezclar hasta que  quede incorporada al chocolate.
- Batir los huevos con el azúcar y añadir poco a poco la harina tamizada. Agregar por último el chocolate con una espátula de plástico flexible y verter en el molde. Cubrir con las frambuesas presionando ligeramente.
- Cocer durante 20 minutos
TRUCO: Poco antes de que se cueza de todo, preparar una fuente más grande que el molde y llenarla hasta la mitad de agua fría y  de hielo. Cuando el pastel está hecho, retirar del horno y sumergir enseguida el fondo del molde en el agua fría. Dejar enfríar así.
Detener la cocción con un baño de agua helada es un TRUCO INFALIBLE para obtener un brownie crujiente por fuera y que se deshace por dentro!!
Un pastel que se hace rapidísimo y que encantará a los amantes del chocolate.

¡Buena semana!

viernes, 25 de octubre de 2013

Cómo hacer Pizza de Berenjenas y Provolone

El provolone es un queso de leche de vaca con corteza blanda producido principalmente en las regiones italianas del valle del Po en Lombardía y Véneto. Su principal característica es su facilidad para fundirse, aspecto que lo convierte en acompañamiento ideal para platos calientes
En Uruguay y Argentina, antes de la carne a la parrilla se suele consumir la provoleta que es una variante del tradicional provolone. Los pequeños discos de queso se suelen asar directamente sobre la parrilla y se acompaña de chimichurri.
Me declaro fan absoluta de este graso, calórico y delicioso queso desde que era pequeña y lo comía en Montevideo en la parrillada de mi padrino.
Aunque aquí hay costumbre de comerlo solo o con tomate, a mí como me fascina es comerlo con berenjena asada, así que pensé trasladar esta fórmula a una galáctica pizza cuyo resultado es para saltar al cielo de lo deliciosa que está, IMPRESIONANTE, pero sin exagerar, una locura de rica.
Además, resulta un platazo completísimo e ideal para una cena con tertulia posterior (para dar algo de tiempo a la digestión antes de dormir). Os la recomiendo, os va a encantar...


Ingredientes
- Masa de auténtica pizza italiana (receta AQUÍ)

Cubrir
- Tomates cherry frescos
- 300 gr. de queso Provolone
- 1 berenjena
- Zumo de medio limón
- Sal
- Orégano o hierbas de la Provenza
- Albahaca fresca para decorar
- Aceite aromático de guindilla
Elaboración
- Cortamos la berenjena en 4 láminas de forma longitudinal, rociamos con el zumo de limón, espolvoreamos sal y dejamos unos 5 minutos para que suelte el amargor. Secamos con papel absorbente y horneamos durante 15 minutos a 180º en función ventilador.
- Estiramos la masa, le hacemos un cordón alrededor, colocamos las berenjenas y cubrimos el resto con los tomates cortados por la mitad y espolvoreamos todo con sal y a las berenjenas también le ponemos pimienta negra recién molida, horneamos durante 20 minutos a 190º (en ventilador y también calor abajo). Retiramos y rallamos el Provolone por toda la superficie, espolvoreamos orégano (yo hierbas de la Provenza), horneamos  a la misma temperatura diez minutos más  o hasta que el queso se haya fundido.
Rocíamos con un chorrito de aceite aromático de guindilla, decoramos con unas hojitas de albahaca fresca y servimos caliente. Una cerveza fresquita, redondearía esta propuesta.

Planazo de cena de fin de semana, a disfrutar!!!