El origen de esta receta se remonta a más de cien años atrás, tampoco lo sé exactamente, pero si mi padre tiene 85 años y su madre o lo que es lo mismo, mi abuela ya la hacía.... tiene sus años.
Yo no conocí a mi abuela porque murió cuando yo aún vivía en Montevideo, pero mi padre siempre me contó lo bien que cocinaba y cuanto le gustaba hacerlo, algo que él heredó .
Cuando viviamos en Montevideo mi padre tenía mucha morriña de Galicia, sobre todo de sus padres y hermanos, del caldo de grelos y del pastel de manzanas y castañas de su madre.
Cuando llegué a esta tierra siendo muy jovencita, quise que mi tía me contara algo más de tan añorada tarta y no pudo sorprenderme más.
Me contó que en aquella época utilizaban todo lo que se producía en casa, no había dinero para comprar lujos, eran tiempos difíciles y hacer dulces no era algo que un pobre pudiese permitirse a menudo. Así me contó que mi abuela hacía este pastel con las manzanas del huerto y harina de castañas que ella misma hacía.
Para ello mi abuela asaba las castañas a "o lume da leira", las pelaban entre todos, las partían en 3 o 4 trozos, las dejaba a secar durante un par de semanas y después las molía en el molinillo del café, así conseguía una riquísima harina de castañas.
La harina de castañas, dulce y aromática y las manzanas mezcladas daban como resultado una masa dulzona a la que apenas había que añadir azúcar, es más, casi nunca le ponía. El resto de los ingredientes, los huevos, la mantequilla, la leche, se producían en casa.
Tampoco vayáis a pensar que comían esta tarta todos los días, mi padre y mi tía me contaron que mi abuela la hacía dos veces durante el invierno, la primera era cuando se recogían las primeras castañas y la segunda, en nochebuena.
Ya hace años que vengo repitiendo el pastel de mi abuela Maripepa con algunos pequeños tuneos, pero que en esencia, es el mismo. No os ocultaré que cada vez que lo hago, lo primero es guardar un trozo para mi padre, me consta que le voy a dar una alegría y yo adoro a mi padre, ahora más que nunca quiero darle todos los caprichos que pueda tener, ojalá, tuviese más y yo alcanzara a regalárselos.
Cuando llegué a esta tierra siendo muy jovencita, quise que mi tía me contara algo más de tan añorada tarta y no pudo sorprenderme más.
Me contó que en aquella época utilizaban todo lo que se producía en casa, no había dinero para comprar lujos, eran tiempos difíciles y hacer dulces no era algo que un pobre pudiese permitirse a menudo. Así me contó que mi abuela hacía este pastel con las manzanas del huerto y harina de castañas que ella misma hacía.
Para ello mi abuela asaba las castañas a "o lume da leira", las pelaban entre todos, las partían en 3 o 4 trozos, las dejaba a secar durante un par de semanas y después las molía en el molinillo del café, así conseguía una riquísima harina de castañas.
La harina de castañas, dulce y aromática y las manzanas mezcladas daban como resultado una masa dulzona a la que apenas había que añadir azúcar, es más, casi nunca le ponía. El resto de los ingredientes, los huevos, la mantequilla, la leche, se producían en casa.
Tampoco vayáis a pensar que comían esta tarta todos los días, mi padre y mi tía me contaron que mi abuela la hacía dos veces durante el invierno, la primera era cuando se recogían las primeras castañas y la segunda, en nochebuena.
Ya hace años que vengo repitiendo el pastel de mi abuela Maripepa con algunos pequeños tuneos, pero que en esencia, es el mismo. No os ocultaré que cada vez que lo hago, lo primero es guardar un trozo para mi padre, me consta que le voy a dar una alegría y yo adoro a mi padre, ahora más que nunca quiero darle todos los caprichos que pueda tener, ojalá, tuviese más y yo alcanzara a regalárselos.
Yo no hago la harina de castañas, la compro online y para amortizar los portes, compro un paquete de dos kilos cada otoño para abastecer mi despensa y hacer ricos bizcochos y madalenas durante todo el invierno. La harina de castañas es absolutamente deliciosa, produciendo masas húmedas, aromáticas y sabrosísimas.
Ingredientes (Molde de 20 cm)
- 3 huevos (si son de aldea, mejor)- 110 gr. de azúcar
- 100 gr. de mantequilla en pomada
- Una vaina de vainilla (o extracto) (1*)
- 130 gr. de leche
- Zumo de dos limones
- Ralladura de un limón
- 90 gr. de harina de castañas ( o harina común) (2*)
- 600 gr. aproximadamente de manzanas (pesadas con piel) (yo utilicé Reineta y Gala de mucha producción en Galicia) (3*)
Para decorar
- Mermelada de albaricoque o brillo. (opcional)
Elaboración
- Comenzamos encendiendo el horno a 180º a fin de que se caliente mientras elaboramos la tarta.
- Vaciamos la vaina de vainilla y la mezclamos con la leche que pondremos a templar a fin de que infusione. Dejamos que enfríe y reservamos.
- Descorazonamos las manzanas, cortamos con una mandolina (o con cuchillo pero muy finitas) varios círculos de ambas variedades de manzanas para la decoración y las rocíamos con zumo de limón para que no se oxiden. Reservamos.
- Mondamos el resto de las manzanas y las cortamos con la mandolina (en este caso la estética ya no es importante) o con cuchillo pero en lascas muy finitas. Rocíamos con zumo de limón y reservamos.
- Batimos con unas varillas (o robot de cocina) los huevos con el azúcar hasta que se vea una mezcla espumosa y un poco blanquecina. Añadimos la ralladura de limón.
- Incorporamos la mantequilla en pomada (debe de estar muy blanda) y seguimos mezclando hasta que ésta se haya incorporado totalmente a la mezcla.
- A continuación empezaremos a incorporar de cada vez, mitad de la harina tamizada, mitad de la leche y no añadiremos el resto hasta que la masa haya absorbido por completo los ingredientes. Quedará muy líquida, no te preocupes, es así como ha de quedar.
- Forramos con papel vegetal y ayudándonos de una cuchara, vertemos una capa finita de masa, cubrimos con una capa generosa de manzanas, volvemos a verter masa por encima, otra vez manzanas y así hasta finalizar. Finalmente cubrimos con los círculos de manzanas que tenemos reservados y horneamos a 180º durante 45 minutos en función vapor (si tu horno no tiene esta función, pon un cuenco con agua en la parte baja del horno). Hornearemos 20 minutos más a la misma temperatura en función ventilador.
Notas
- (1*) Obviamente mi abuela no le ponía vainilla, sino raspaduras de limón, puedes decidir tú el aromatizante que te guste utilizar, incluso ponerle ambos o ninguno.
- (2*) Si no consigues harina de castañas, puedes hacerla con harina de repostería, aumentando en 30 gr. el azúcar.
- (3*) También puedes utilizar manzanas Golden, a mi personalmente me gustan más en este pastel
Con esta receta participo en el "IV Concurso Internaciónal de Gastronomía" de La Cocina Paso a Paso.

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"Esta Tarta ha obtenido el PRIMER premio del "IV Concurso Internaciónal de Gastronomía" de La Cocina Paso a Paso. en el apartado DULCE.
La primera foto de esta receta ha obtenido el premio a la "Mejor Fotografía del mes de Diciembre de 2013 del Evento Photo Blog"
Carlos Alberto, me ha enviado fotos de su elaboración de la Tarta galega de manzanas y castañas de mi abuela, me cuenta también que la ha hecho en un molde de 25 cm lo que ha provocado le quede un poco más finita pero que le ha encantado y piensa repetirla.
Carlos Alberto y su esposa son los abuelos Mirta y Carlitos y los podéis ver en su Facebook.



















