Estoy feliz de compartir con vosotr@s esta receta porque es una de las que me ha acompañado desde que tuve mis hijos y hube de inventarme mil trucos para que comieran pescado, sin duda, las albóndigas de merluza fue uno de sus platos preferidos siempre.
Es un guiso a la antigua, de los que necesitan tiempo, cariño, picar, trocear, manchar, pero el resultado es óptimo, sano y nutritivo.
No aconsejo su congelación, el proceso del congelado cambia totalmente la textura y el sabor de la merluza, sin embargo si sobran, las guardamos en el frigorífico y al día siguiente recalentadas están tan ricas o más que el primer día.
Si compras una buena merluza, estupendo, pero se pueden hacer con pescadilla que siempre tiene un precio menor y por ello no va a desmerecer el guiso.
Receta:
Ingredientes (4 personas)
Albóndigas- 600 gr. de lomos de merluza (*)
- 1 buen trozo de pan de miga
- 2 huevos medianos
- Sal y pimienta negra molida
- Harina para rebozar
- Aceite para freír.
Para el caldo de pescado (**)
- La espina y la cabeza de la merluza
- Perejil fresco
Para la salsa verde
- Aceite de oliva virgen extra.
- 1 diente de ajo sin gérmen
- 300 ml. de caldo de pescado.
- 1 cucharada colmada de harina
- 1/2 vaso de vino blanco
- 1 manojo de perejil fresco.
- 1/2 kg de guisantes frescos o congelados(***)
Elaboración.
- En primer lugar ponemos en una ollita los ingredientes del caldo para que se vaya haciendo. Cuando tome punto de hervor, desespumamos y dejamos hervir a fuego medio-bajo entre 25-30 minutos. Retiramos, colamos y reservamos. Puedes ver AQUÍ los detalles de un caldo perfecto.
- Mientras tanto, preparamos las albóndigas..
- Mojamos el pan con unas cucharadas del caldo que acabamos de hacer, las dejamos empapar..
- Cortamos la merluza en trozos muy pequeños y nos aseguramos que no le queden ninguna espina, hacemos este paso despacio y tomándonos nuestro tiempo. Volcamos la merluza cortada en un cuenco al que añadimos los huevos ligeramente batidos, el pan escurrido y desmenuzado, la sal y la pimienta. Ahora viene lo bueno, con las dos manos, amasamos y mezclamos bien la pasta de nuestras albóndigas y las vamos formando, redonditas y no demasiado grandes.
Vamos a freírlas y haremos lo siguiente:
- Ponemos un cazo no muy grande por la mitad de aceite, queremos que las albóndigas bailen en el aceite, así que las vamos pasando por harina (sacudimos el exceso) y las vamos friendo en tandas de 2 o 3 y las giramos constantemente hasta que tengamos un doradito aceptable. Se pasan a papel absorbente de cocina para que se sequen bien. Reservamos.
Vamos a preparar la salsa verde
En una olla baja ponemos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y doramos el ajo picado muy fino, añadimos la harina y la dejamos dorar. Agregamos el vino, el caldo y los guisantes, salpimientamos y dejamos cocer a fuego medio-bajo con la olla tapada unos cinco minutos y prueba los guisantes, deben de estar casi tiernos porque incorporaremos las albóndigas y éstas en cinco minutos ya estarán, así que tú ves, si te parece que aún están muy duros, déjalos unos minutos más antes de agregar las albóndigas. Deja cocer todo junto cinco minutos, añade el perejil picado muy finito.
Apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar entre 6 y 8 minutos antes de servir. Comprueba el punto de sal.
- Servir calientes.
- (*) Yo utilicé merluza fresca porque es muy fácil comer pescado fresco viviendo en Galicia, pero esta receta se puede hacer perfectamente con merluza congelada.
- (**) Puedes optar por hacer caldo con una pastilla o comprarlo hecho.
- (***) Si los guisantes son congelados, hazte un favor, que sean buenos aunque sean un poco más caros, si fuese para una crema, daría igual, pero aquí es conveniente poner guisantes tiernos y te aseguro (por experiencia) que hay algunos que después de cocer y cocer, no hay quien los coma sin peligro de romper una muela.
- Los espárragos verdes no forman parte de la receta, los había hecho la noche anterior a la plancha y me habían sobrado algunos, así que los corté en trozos y los añadí en el último momento.
¡Disfruta de la cocina casera!











