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lunes, 7 de julio de 2014

Huevas de Merluza en Vinagreta. Receta

Las huevas de merluza, lumpo y salmón constituyen las mejores fuentes dietéticas de Omega 3, en todas ellas aparecen en altas concentraciones estos ácidos grasos esenciales para el organismo.
Este es un plato ideal para el verano ya que se come frío y es conveniente prepararlo con antelación para que absorba todos los sabores de la vinagreta.
Receta
Ingredientes
- 300 gr. de huevas de merluza
- Agua y sal gruesa para la cocción.
- Tomillo y orégano
- Tomates Cherry
- 1/4 de pimiento rojo
- 1/4 de pimiento verde
- 1/2 cebolla morada
- 1 rama de perejil
- Aceite de oliva
- Vinagre de Jerez
Elaboración
- Lava con cuidado las huevas y retira alguna impureza que tenga.
- Coloca las huevas en una olla con agua fría, sal gruesa y un chorro de vinagre, cuécelas a fuego medio-bajo durante 10-15 minutos. Este paso es importante ya que si apuras el fuego se rompen facilmente.
- Una vez cocidas, escúrrelas y déjalas enfriar. Córtalas en trozos y reserva.
- Pon en un cuenco la cebolla, los pimientos cortados menudos, añade 4 cucharadas de aceite, 2 de vinagre, tomillo, orégano y perejil picado, sazona y revuelve.
- Vierte la vinagreta sobre las huevas y los tomates cherry cortados por la mitad.
Decora con una ramita de romero y tomillo picado.
Frabiconsejos: 
- Las huevas quedan deliciosas también en tortilla.
- Puedes acompañarlas de una ensalada verde.



domingo, 29 de junio de 2014

Como cocinar Buey de Mar Gallego. Receta


Siempre hay un día en el que uno puede y debe regalarse un manjar de nivel, para  cuando te llegue ese momento es que  publico esta receta y sobre todo, para que mis hijos no me llamen más por teléfono para preguntarme cuanto tiempo tienen que dejar cocer el Buey de Mar.
El Buey de Mar, es uno de los mariscos más sabrosos de Galicia.
Los pescados y mariscos de esta tierra me hacen olvidar lo que me quejo a menudo de la lluvia, os aseguro que es un lujo y un privilegio ir a la plaza y no saber que escoger entre tanta variedad y calidad, por no hablar de lo fresquísimo que está siempre el pescado aquí, una maravilla.
En mi caso tiene más mérito porque yo soy uruguaya como bien sabéis muchos de vosotros, así que cuando llegué a esta tierra con 18 años, no me gustaba nada el pescado y sólo comía carne. Ahora, aunque me sigue gustando mucho la carne, como muchísimo más pescado, ¿pero quién se resistiría con una oferta así?

No me gusta disfrazar el sabor de un producto con tanto sabor a mar, tan fresco (estaba vivo) y de tanta calidad, así que el único protagonista de esta receta es el propio Buey de Mar, sin más, fácil y sencillo.
Sin embargo, hay que tener en cuenta una serie de pequeños trucos para cocerlo adecuadamente y no estropear semejante manjar.

Lo ideal es un Buey por persona y el peso oscila entre los 700 y 900 gr., el que veis pesó 800 gr.

Elaboración de un Buey de Mar (vivo)
Cocción
- Ponemos una olla con agua suficiente para que cubra el Buey durante la cocción y unos 50-60 gr. de sal gruesa. Si pudieses disponer de agua de mar, mucho mejor.
Opcional: Yo le agrego unas hojas de Laurel
- Cuando el agua esté templada es el momento de introducir el Buey. La razón de introducirlo con agua templada es para que muera antes de que comience el proceso de cocción y no se separen las patas con el agua hirviendo.
- Una vez que el agua comience a hervir debes contar 15 minutos exactamente.

Por cada medio kilo más de peso deberás añadir 5 minutos más de cocción a los 15 indicados para 800 gr.
- Una vez cocido, retíralo y déjalo enfriar.
- Puedes ver un vídeo de como abrir el Buey de Mar que está muy bien explicado.
- Retira la carne de la carcasa y de las pinzas para un cuenco, las patas déjalas enteras y golpéalas (yo con el mazo de cocina) ligeramente a fin de que se quiebren y así servirlas rotas después y que los comensales no tenga que andar a golpes en la mesa.
- Liga  la carne del Buey con un par de cucharadas de Salsa Rosa Casera  y rellena la carcasa con la mezcla.
Emplatado
- Sirve la carcasa rellena con la carne desmigada , con una cucharada de Salsa Rosa y las patas alrededor.
Se puede hacer salpicón con la carne de este crustáceo pero comerlo sólo es un verdadero viaje al paraíso.

Frabitruco:
Otro de los elementos ESENCIALES de esta receta es acompañar esta exquisitez con una buena y casera Salsa Rosa, no te pierdas la receta publicada en este blog, es básica, fundamental, deliciosa, exquisita y facilísima.

Frabiconsejos
- Hay una leyenda, tal vez cierta, que las hembras son más sabrosas que los machos. Si como ahora ha pasado ya el tiempo del desove, da lo mismo, lo he comprobado.
- Si quieres saber como conocer las hembras y los machos Buey de Mar, deberás mirarle en la parte de la barriga, es decir, con las patas para arriba, las hembras tienen como un triangulo corto y ancho y los machos uno largo y estrecho.
- Es imprescindible acompañar este plato con un buen Albariño fresquito.
- Es un plato contundente, así que si lo pones de primero, que el segundo sea ligero. Yo no soy capaz de comérmelo entero y esto que me rechifla.

¡Disfruta de la cocina casera!

                                                      

lunes, 23 de junio de 2014

Receta de Almejas a la Marinera. Cocina Gallega.

Mi hijo Alejandro vive en Ibiza desde hace algunos años, así que cuando  viene a Coruña, procuro hacerle todos los platos que más le gustan, casi todos son de pescado o marisco. Entre sus preferidos están las almejas, le vuelven loco, así que cuando se las hago, pretendo empacharlo, así, tal cual.
Me encanta porque en Ibiza siempre está a dieta, va al gimnasio, no come pan, etc. etc. pero cuando viene aquí, todas sus intenciones de no pasarse, se le olvidan ante el plato. Está delgado, yo creo que incluso está demasiado delgado (a lo mejor todas las madres pensamos lo mismo)  se preocupa muchísimo por no pasarse ni cien gramos de su peso. Ya se le pasará... yo antes también me preocupaba muchísimo por el peso, ahora sólo me ocupo de no llegar al desparrame.
Pues a lo que iba que eran las almejas, vino Ale e hice almejas, según él, están tan, tan, tan ricas que podría vivir a almejas el resto de su vida :))
Si voy a hacer almejas a la marinera, siempre compro Almeja Babosa, es un poco más cara pero como no las hago todos los días, un día, siempre es un día. Normalmente es de color gris pálido con una bandas tenues de un tono intenso y unas finas líneas se dibujan en su concha, paralelas al borde.
Viven en el litoral atlántico, en el canal de La Mancha y también se encuentra en el Mediterráneo. 
En Galicia son famosas las almejas de Carril,  municipio de Villagarcía de Arosa, provincia de Pontevedra (España)

Desde hace muchos años y a iniciativa de la cofradía de pescadores de Carril se organiza anualmente durante el mes de agosto,  la Fiesta de la Almeja (Festa da Ameixa) una fiesta gastronómica que se celebra en la propia localidad de Carril. Los cocineros comienzan a preparar las almejas a las seis y media de la mañana y suelen servirse miles de raciones de Almeja Babosa, rubia y japonesa. La autóctona es la babosa y está considerada como la mejor del mundo. 


Receta

  Ingredientes (4 personas)
- 1.500 kg de almejas de Carril
- 1 cebolla grande blanca y 1/2 roja (puedes poner 2 cebollas blancas)
- 50 ml de aceite de oliva
- 1 hoja de laurel
- 3 o 4 rodajitas de guindilla (recuerda retirarlas al final de la cocción)
- Hebras de azafrán
- Pimentón agridulce de la Vera (puedes poner pimentón dulce y picante)
- 1 cucharada colmada de concentrado de tomate (o 1 tomate grande sin piel)
- 2 dientes de ajo (sin gérmen)
- 250 ml de vino blanco (Alvariño o Ribeiro son ideales)
- 10 gr de harina
- Perejil
- Sal
Elaboración
- Calienta el aceite en una olla baja o en una sartén y añade la cebolla y los dientes de ajo picados menudos, déjalo rehogar hasta que tengan un color transparente.
- Incorpora el azafrán, la guindilla, el laurel, el pimentón y el tomate concentrado, mezcla, agrega el vino blanco y dos vasos de caldo de cocer las almejas. Añade sal, tapa la olla y deja cocer durante 10 minutos.
- Disuelve la harina en medio vaso de caldo e incorpórala, revuelve y deja cocer un par de minutos o hasta que la salsa espese. En este momento puedes decidir si prefieres pasar la salsa por el pasapuré o como yo, te gusta servirla así.
- Retira las guindillas y el laurel y  agrega las almejas, mueve la olla para que se empapen bien de la salsa. Tapa la olla y espera 2-3 minutos para que se impregnen bien de la salsa y adquieran todo su sabor
- Espolvorea con perejil picado y sirve caliente con un buen trozo de pan (si es gallego, mejor) un buen Albariño y a mojar pan.
Frabiconsejos
- El lavado previo de las almejas es FUNDAMENTAL, si te lo saltas correrás el riesgo de estropear por completo el resto de la receta.
- El vino ha de ser bueno, no se puede gastar un pastón en almejas y después ponerle un vino malucho, yo lo hice una vez y aún no consigo olvidar el mal rato.
- Puedes triturar la salsa, pero el color no queda tan bonito  y a mí me encanta encontrar texturas en la salsa, a tu elección y a la de tus comensales.

Disfruta!


viernes, 6 de junio de 2014

Sepia Fresca y tierna a la plancha con Tomate en vinagreta. Receta

La Sepia, que también se conoce como choco, es especialmente rica en yodo, un mineral que resulta beneficioso para el organismo porque regula el nivel de energía, ayudando a procesar los hidratos de carbono.
Aunque una de las formas más habituales de cocinar este molusco es a la plancha son muy variadas las recetas en la que puede incluirse.

He tenido una posibilidad de lujo, la de hacer sepias recién pescadas, resultado del buceo de mi hijo Álvaro en la costa coruñesa, un auténtico placer y un aroma a mar indescriptible.
Me encanta la sepia y cuando están en temporada las compro habitualmente, pero hay que andar con cuidadito al hacerlas a la plancha porque si te pasas un poquito con el tiempo de cocción, pueden quedar como una correa de duras, sobre todo las frescas.
Si las compras congeladas, la posibilidad de que salgan duras es menor, ya que el proceso de congelado, como en el pulpo, ayuda a ablandar los filamentos de la carne.

Como más me gusta la Sepia es a la plancha, aunque hay guisos muy ricos que la llevan.

Ésta es una receta sencillísima y muy rápida de hacer.
Receta:
Ingredientes (2 personas)
- 2 sepias frescas
- 2 dientes de ajo
- Perejil picadito
- Zumo de un limón
- Sal y pimienta negra molida
- Aceite de Oliva Virgen Extra
Guarnición
- 1/2 cebolleta fresca
- 2 tomates pelados de tamaño medio
- Cebollino fresco
- Vinagre de Módena
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal
Elaboración
Guarnición de tomate
- Corta las cebollas y el tomate en cuadraditos, vuélcalos en un cuenco con el vinagre de Módena, aceite, sal y el cebollino fresco cortado menudo, mezcla y deja que absorba los sabores mientras preparas las sepias.
Sepia
- Limpia las sepias retirando la tinta, la tripa y la telilla exterior que se saca facilmente tirando de ella.
- Pica aparte el perejil (guarda un poquito para el emplatado final) y los dientes de ajo, añade  un poquito de aceite de oliva.
- Corta la Sepia en tiras, salpimenta y embadúrnalas de la mezcla anterior.
- Calienta una plancha a temperatura alta, vierte un chorrito de aceite y añade la sepia, cuécela unos 2 minutos de cada lado, vierte por encima el zumo de limón y déjalas otro minuto más, comprueba que esté tierna.
Presentación
- Emplata la sepia con los jugos que queden en la plancha, espolvorea un poquito de perejil picado y a un lado del plato presenta la vinagreta de tomate ayudándote para ello de un aro de emplatar.
- Acompaña de una rodajita de limón.
Frabitrucos
- Si la Sepia es fresca, grande y tienes temor a que sea demasiado dura, puedes dejarla en leche toda una noche dentro de la nevera, ayudará a reblandecer su carne.
- Otra opción es congelarla directamente, no olvides que la Sepia es de la familia del Pulpo, otro cefalópodo que necesita el paso previo de la congelación para su consumo.

¡Disfruta cocinando en casa!


domingo, 25 de mayo de 2014

Caldeirada de Pinto enriquecida. PASO a PASO. Cocina Gallega

La caldeirada es un guiso típico de la gastronomía gallega y tiene su origen como la mayoría de los guisos de pescado en la tradición marinera.
La caldeirada o ajada era preparada  por los marineros en alta mar, usando para ello aquellos ingredientes que podían conservar durante varios días o incluso semanas sin que éstos se estropearan, el aceite, patatas, pimentón, cebollas, ajos eran productos fijos en sus bodegas y el pescado era el MÁS fresco, el que ellos pescaban día a día. Aún hoy en día esa costumbre sigue vigente en los barcos marineros y en las cocinas gallegas y en las que no lo son, se ha instaurado como una forma tradicional de comer pescado a la cazuela.

Se pueden cocinar varias clases de pescado en caldeirada, siendo los más habituales los blancos como raya, merluza, bacalabo, rodaballo, abadejo y rape. No puede haber una buena caldeirada si esta no va acompañada de una buena patata y tendremos el manjar servido.
En Galicia tenemos la enorme fortuna de tener un pescado fresco, variado y delicioso, por ello me gusta darle todo el protagonismo, así que mis caldeiradas tienen una salsa suave que sobre todo, tiene sabor a pescado. Siempre quiero que el plato rezume mar por todos los costados, así que eso es lo que encontraréis en esta receta que os cuento a continuación...
Ingredientes (2 personas)
- 1 pinto de 800 gr.
- 2 dientes de ajo
- 2 cebollas
- 1/2 pimiento rojo
- 1 rama de perejil
- Pimentón dulce de La Vera
- 2 erizos (opcional)
- 250 gr. de guisantes frescos o congelados
- 2 patatas grandes (mejor si son gallegas)
- Aceite de Oliva Virgen Extra.
- Sal y pimienta
Elaboración
Caldo
- Ponemos 3 cucharadas de aceite a calentar en una olla y rehogamos en ella una cebolla cortada de modo irregular (la deshecharemos posteriormente) y la cabeza del pescado. Espolvoreamos una pizca de sal.
- Revolvemos y dejamos que tome color y añadimos medio litro (o un poco más) de agua fría.  Dejamos al fuego a temperatura media procurando que no llegue a hervir para evitar impurezas, queremos un caldo limpio que se cocinará durante aproximadamente 15-20 minutos. Colamos y reservamos.
Salsa de Erizos
- Abrimos los erizos por la mitad sobre un plato de madera que permita recoger el caldo que tiene dentro. Utilizamos para ello un cuchillo de hoja ancha y una vez abiertos procedemos a retirar las huevas con una cucharita de postre, evitando se rompan, algo difícil de conseguir, aunque si se rompen, es igual. Colamos el caldo interior y lo conservamos con las huevas de los erizos frescos. Yo suelo congelar el interior de 3 o 4 erizos para enriquecer salsas de pescado.
Caldeirada
- Cortamos el ajo en láminas y lo sofreímos en 3-4 cucharadas de aceite, añadimos la cebolla y el pimiento picados pequeño. Sofreímos durante unos minutos hasta que la cebolla se vea transparente, agregamos una pizca generosa de pimentón, revolvemos y añadimos el caldo.
- Salpimentamos.
- Incorporamos las patatas cortadas en rodajas y dejamos cocer durante 10 minutos, añadimos los guisantes y dejamos 5 minutos más. Comprobamos que las patatas estén practicamente hechas y con cuidado, colocamos el pescado, subimos el fuego para dar temperatura al guiso e inmediatamente la volvemos a bajar (incluso podemos sacar la olla del fuego unos segundos para evitar el calor excesivo y la volvemos a poner. Incorporamos el preparado de erizos, removemos la olla en movimientos de vaivén, tapamos  y dejamos a fuego bajo, 4 minutos más. Apagamos el fuego y dejamos que el guiso se termine de hacer con el calor residual.
Es muy importante el momento cocción de pescado, ten cuidado, sigue los pasos, ponle tiempo, mimo y paciencia, son apenas unos minutos pero básicos para obtener un pescado jugoso y en su punto.
- Sirve caliente, con un buen vino, mejor si es un Albariño o un Godello y un buen pan.
Fabriconsejos: 
A partir del momento en el que pongas las patatas, es conveniente remover la olla con movimientos de vaivén.
- No es fácil conseguir erizos en cualquier época, puedes hacer la receta sin ponérselos, no es fundamental en la receta. Yo aprovecho cuando están en temporada y suelo congelar 3 o 4 botes para enriquecer salsas de pescado.
- Puedes escoger otras recetas de pescado publicadas en este blog.

A un gallego/a no le pongas en el compromiso de escoger entre una caldeirada de pescado de roca o marisco, no sabrá que escoger.

¡Disfruta!

miércoles, 7 de mayo de 2014

Albóndigas de merluza fresca en salsa verde. Guiso a la antigua.

Estoy feliz de compartir con vosotr@s esta receta porque es una de las que me ha acompañado desde que tuve mis hijos y hube de inventarme mil trucos para que comieran pescado, sin duda, las albóndigas de merluza fue uno de sus platos preferidos siempre. 

Es un guiso a la antigua, de los que necesitan tiempo, cariño, picar, trocear, manchar, pero el resultado es óptimo, sano y nutritivo. 
No aconsejo su congelación, el proceso del congelado cambia totalmente la textura y el sabor de la merluza, sin embargo si sobran, las guardamos en el frigorífico y al día siguiente recalentadas están tan ricas o más que el primer día.
Si compras una buena merluza, estupendo, pero se pueden hacer con pescadilla que siempre tiene un precio menor y por ello no va a desmerecer el guiso.
Receta:
Ingredientes (4 personas)
Albóndigas
- 600 gr. de lomos de merluza (*)
- 1 buen trozo de pan de miga
- 2 huevos medianos
- Sal y pimienta negra molida
- Harina para rebozar
- Aceite para freír.

Para el caldo de pescado (**)
- La espina y la cabeza de la merluza
- Perejil fresco

Para la salsa verde
- Aceite de oliva virgen extra.
- 1 diente de ajo sin gérmen
- 300 ml. de caldo de pescado.
- 1 cucharada colmada de harina
- 1/2 vaso de vino blanco
-  1 manojo de perejil fresco.
- 1/2 kg de guisantes frescos o congelados(***)

Elaboración.
- En primer lugar ponemos en una ollita los ingredientes del caldo para que se vaya haciendo. Cuando tome punto de hervor, desespumamos y dejamos hervir a fuego medio-bajo entre 25-30 minutos. Retiramos, colamos y reservamos. Puedes ver AQUÍ los detalles de un caldo perfecto.
- Mientras tanto, preparamos las albóndigas..
- Mojamos el pan con unas cucharadas del caldo que acabamos de hacer, las dejamos empapar..
- Cortamos la merluza en trozos muy pequeños y nos aseguramos que no le queden ninguna espina, hacemos este paso despacio y tomándonos nuestro tiempo. Volcamos la merluza cortada en un cuenco al que añadimos los huevos ligeramente batidos, el pan escurrido y desmenuzado, la sal y la pimienta. Ahora viene lo bueno, con las dos manos, amasamos y mezclamos bien la pasta de nuestras albóndigas y las vamos formando, redonditas y no demasiado grandes.
Vamos a freírlas y haremos lo siguiente:
- Ponemos un cazo no muy grande por la mitad de aceite, queremos que las albóndigas bailen en el aceite, así que las vamos pasando por harina (sacudimos el exceso) y las vamos friendo en tandas de 2 o 3 y las giramos constantemente hasta que tengamos un doradito aceptable. Se pasan a papel absorbente de cocina para que se sequen bien. Reservamos.
Vamos a preparar la salsa verde
En una olla baja ponemos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y doramos el ajo picado muy fino, añadimos la harina y la dejamos dorar. Agregamos el vino, el caldo y los guisantes, salpimientamos y dejamos cocer a fuego medio-bajo con la olla tapada unos cinco minutos y prueba los guisantes, deben de estar casi tiernos porque incorporaremos las albóndigas y éstas en cinco minutos ya estarán, así que tú ves, si te parece que aún están muy duros, déjalos unos minutos más antes de agregar las albóndigas. Deja cocer todo junto cinco minutos, añade el perejil picado muy finito.
Apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar entre 6 y 8 minutos antes de servir. Comprueba el punto de sal.
- Servir calientes.
Puedes acompañarlas con unas patatas cocidas o arroz en blanco.
Notas
- (*) Yo utilicé merluza fresca porque es muy fácil comer pescado fresco viviendo en Galicia, pero esta receta se puede hacer perfectamente con merluza congelada.
- (**) Puedes optar por hacer caldo con una pastilla o comprarlo hecho.
- (***) Si los guisantes son congelados, hazte un favor, que sean buenos aunque sean un poco más caros, si fuese para una crema, daría igual, pero aquí es conveniente poner guisantes tiernos y te aseguro (por experiencia) que hay algunos que después de cocer y cocer, no hay quien los coma sin peligro de romper una muela.
- Los espárragos verdes no forman parte de la receta, los había hecho la noche anterior a la plancha y me habían sobrado algunos, así que los corté en trozos y los añadí en el último momento.

¡Disfruta de la cocina casera!



miércoles, 18 de diciembre de 2013

Cómo hacer Pastel de bacalao, gambas y mejillones frescos.

Este es un auténtico plato de Navidad (aunque yo lo hago en cualquier celebración). Una propuesta con la que no se tambaleará el presupuesto, con una presencia apetitosa y lo mejor, el resultado es apoteósico. Su textura es jugosa y suave al paladar, os aseguro que os va a rechiflar y vais a sorprender a vuestros comensales.
Aunque estas fotos son del verano pasado y utilicé esta receta como segundo plato y por eso tiene guarnición, si lo queréis poner como entrante no la necesita.
Así lo hice..
Ingredientes (para un molde de 10 x 25 cm. y 6 flaneras deshechables de aluminio)
- 450 gr. de bacalao fresco en filete sin piel
- 300 gr. de gambas congeladas (peladas)
- 3/4 kg de mejillones frescos (este peso es con la cáscara)
- 3 huevos
- 2 cucharadas colmadas de harina (incluso un poco más, vas viendo la textura)
- 200 ml de nata vegetal o nata láctea
- 2 cucharaditas (de café) de concentrado de tomate
- 2 pimientos de piquillo (opcional) (40 gr. apróx.) triturados
- Sal y pimienta negra.

Para la terminación
- Mayonesa
- Huevas de Trucha, Salmón o similar
- Brotes frescos o alguna ramita verde que puede ser sencillamente, perejil.

Elaboración
- Examina el filete de cualquier espina que pudiese tener y si las encuentras, retíralas, como son grandes y fuertes, no te será difícil. Si compras el filete con la piel y te has olvidado de decirle al pescadero que se la saque, hazlo tú, no es difícil. En primer lugar deberás de despegar la piel de la carne con un cuchillo y después sólo tendrás que tirar de ella con fuerza y saldrá de una sola vez.
Corta el filete en cuadraditos y tritúrala en el robot de cocina. Reserva.
- Cuece los mejillones al vapor y retira la carne para un cuenco. Reserva.
- Corta las gambas (ya descongeladas) con el cuchillo a la mitad y resérvalas.
- Bate en un cuenco amplio (aquí será donde haremos toda la mezcla) los huevos, la nata, añade la harina, continúa mezclando con unas varillas, agrega el tomate concentrado y el puré de los pimientos de piquillo, mezcla bien y agrega el bacalao triturado, las gambas cortadas por la mitad y los mejillones enteros, revuelve  (con suavidad, no queremos romper los mejillones) con las manos o con una cuchara de madera o espátula de silicona. Debe tener una consistencia cremosa.
- Añade sal y pimienta y antes de nada y aunque esté crudo y no te haga mucha gracia, prueba el punto de sal.
- Precalienta el horno a 200º.
- Pinta el molde con aceite de oliva y espolvoréalo de pan rallado, lo mismo con las flaneras. Rellénalas con la mezcla dejando un dedo de altura libre hasta llegar al borde superior. Espolvorea la mezcla con pan rallado por la superficie para que no se seque durante la cocción.
- Pon todos los moldes en una bandeja de horno (que sea un poco honda para cobijar el agua) y rellenala con agua hasta que cubra las 2/3 partes de la altura de los moldes.
- Baja el horno hasta 170-175º e introduce la bandeja durante media hora, en ese momento ya deberían estar los moldes de aluminio, pínchalos con una brocheta para comprobar si salen secos, si es así, retíralos y continúa con la cocción del molde más grande unos 20 minutos más.
- Deja enfriar por lo menos dos horas antes de desmoldar.
Un plato que te ayudará a organizarte en la cocina porque lo puedes tener hecho con antelación y emplatar en el mismo momento de servir.

Presentación
- Vuelca el pastel sobre una bandeja, ponle un cordón de mayonesa en la parte de abajo que además de quedarle rico, ayudará a tapar esos bordes que siempre quedan más antiestéticos, mejorando así la presentación.
- Yo le puse huevas de salmón y de ..¡¡caviar ruso!! nonono, no pienses que me volví loca, noooo, es que una buena amiga que fue de viaje me lo trajo de regalo. Pero las huevas de trucha o salmón tienen un precio razonable y puedes decorar con ellas, éste pastel, se lo merece.
- Termina la decoración con unos brotes verdes o unos tallos de cebollino y tendrás un magnífico pastel  hecho en casa.


Notas.
- Los trozos de gambas y los mejillones enteros dentro del pastel ayudará a generar textura al morder y masticar, resulta todo un acierto.
- El horno es un expediente X, nunca hay dos iguales y tú debes entablar una relación de profundo conocimiento con el tuyo e ir adaptándo los tiempos al carácter de tu horno.

- Puedes sustituir el bacalao fresco por otro pescado que tenga cierta textura como el rape. Pero en último caso, la merluza o pescadilla también quedan bien y son más ajustados en el precio.

- Si quieres acompañarlo de las Tortitas de Verduras, puedes ver la receta AQUÍ.

(No olvides que en la cabecera de este blog tienes otras propuestas, tanto dulces como saladas para estas Fiestas Navideñas)

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cómo hacer Salmón encamisado con puré de Brócoli y salsa de Mango.

El "Salmón encamisado con puré de Brócoli y salsa de Mango" es uno de los platos más fáciles y con mejor resultado de mi recetario. El puré es tan, tan, tan rico que me parece casi la estrella del plato. Pero os tengo que decir que el salmón que es un pescado graso, queda divino con este tipo de masa.
La masa philo aunque no tiene sabor por si misma, es divina por su punto crujiente y en este plato resulta  ideal porque el salmón mantiene toda la potencia de su sabor.
A nosotros nos ha encantado y os la recomiendo para estas fiestas o para cualquier día que tengáis invitados.
Así lo hice..
Ingredientes (2 personas)
- 2 trozos de lomo (sin espinas) de salmón fresco (200 gr. cada trozo)
- 6 láminas de masa philo y un poco de mantequilla fundida para unirlas.
Para el puré
- 500 gr. de brócoli
- 4 cucharadas de nata fresca, o yogur griego
- 4 cucharadas colmadas de queso parmesano
- 2 cucharadas de mantequilla
- Sal, pimienta negra y nuez moscada
Para la terminación
- Brotes frescos
- Salsa de Mango (la compré en LIDL)
Elaboración
Puré
- Lava bien el brócoli y cuécelo en agua con sal.
- Reserva algunos ramitos para la decoración y vuelca el resto en el vaso de la batidora con el resto de ingredientes del puré y tritura.
Salmón.
- Lava bien los lomos y cuida de revisar que no tenga ninguna espina, si fuese así, retíralas con unas pinzas. Salpimenta.
- Enciende el horno a 180º.
- Pincela con mantequilla derretida cada una de las hojas de masa philo y superpónlas. Cuando ya tengas las tres, colóca en el centro el lomo de salmón y envuelve como si fuese un paquetito. Repite la operación con el otro lomo.
- Hornea entre 15-20 minutos hasta que veas doradita la masa.
Emplatado
- Pon a un lado del plato el puré de brócoli con los pequeños ramitos que habías reservado. Al lado contrario, vierte un poco de salsa de Mango y por encima y de lado, el salmón encamisado.
Tuve un fallo, no lo repitas: Se me ocurrió pintar el paquetito de salmón al salir del horno con la salsa de Mango y se humedeció la masa perdiendo por la parte de arriba todo el crujiente. Es mejor acompañar la salsa en salsera y dejar el crujiente de la masa en su punto.
Notas: Puedes sustituir el salmón por lubina o dorada que son pescados que van muy bien a esta receta.

Espero que lo disfrutes!

jueves, 10 de octubre de 2013

Cómo hacer Navajas a la plancha da Costa da Morte. Cocina gallega

Visitar las pescaderías de los mercados coruñeses es todo un disfrute, una no se acostumbra nunca, al menos yo, siempre me asombra la variedad, el aroma a pescado fresco o vivo como es el caso de estas navajas de a Costa da Morte, una maravilla a la que no pude resistirme.. No es lo más barato que hay, pero  para ser marisco y tan fresco y rico, tiene un precio con el que se puede comprar un capricho. Me costaron a 13 euros el kilo.
Las navajas gallegas tienen una concha ligeramente curva que las diferencia del longueirón especie muy popular de las rías gallegas y que la tiene totalmente recta y más sólida, siendo además más grandes que las navajas. A mí me gustan por igual y no podría decidirme por uno, quizás esté más acostumbrada a comer longueirón por tener mayor producción en Galicia.
Hace años tenía una casa en la ría de Baldayo y los he recogido de un modo artesanal que me parecía súper entretenido. Había que esperar a que la marea estuviese baja y que no hubiese apenas agua, entonces buscaba dos agujeritos que estuviesen casi juntos, le ponía un poquito de sal y a partir de ese momento, empezaba el juego, había que estar muy atento porque en un segundo el longueirón asomaba su cabeza y había que sujetarlo rapidamente o se volvía  a enterrar en la arena, os aseguro que era muy divertido. 

En Galicia elaboramos este molusco de un modo muy sencillo dando el protagonismo al producto y no ocultando su sabor con salsas especiadas.
Si los compras en la pescadería y están vivas puedes guardarlas en la nevera hasta el momento de consumirlas, no temas que mueran, simplemente se adormecerán hasta que vuelvan a entrar en contacto con el agua salada.

Así las hago yo....

En primer lugar hay que poner un cuenco lleno de agua fría  y sal gruesa (una cucharada sopera por cada litro) y dejarlas una hora para que vayan soltando arena. Posteriormente se retiran con la mano (verás en el fondo del cuenco la arena soltada) para una fuente limpia, se vuelve a llenar el cuenco o palangana otra vez con agua y sal y se sumergen otra vez. Yo repito la operación tres veces, las dos últimas veces es suficiente con que estén menos tiempo, unos 20 minutos de cada vez llega, quedarán totalmente limpias.

Ingredientes (Para 4 personas)
- 1 kg de navajas
- 3 dientes de ajos laminados
- Zumo de medio limón.
- Perejil fresco
- Sal en escamas (o gruesa)
- Aceite de oliva virgen extra

Elaboración
- Pon una plancha al fuego vivo con un chorrito de aceite de oliva y dora ligeramente los dientes de ajo laminados, pon las navajas (por tandas, deben quedar en contacto con la plancha) vierte por encima el zumo de limón y en 2 minutos (un minuto de cada lado) se habrán abierto dejando su carne al descubierto. Vuélcalas en una fuente con todo el jugo soltado durante su cocción y espolvorea perejil fresco picado y sal en escamas.
Nota: Si tienes una tapa grande que cubra la plancha, pones las navajas, las tapas, las dejas 2 minutos y con el vapor generado será suficiente para que queden perfectas y te ahorrarás el tener que darlas vuelta.
Como remate, es "casi" de obligado cumplimiento acompañar este plato con un Albariño bien fresquito y si tienes la suerte de contar con un buen pan gallego, el manjar estará servido y la fiesta asegurada.

A disfrutar!

martes, 9 de julio de 2013

Cómo hacer La pescadilla que se muerde la cola

La pescadilla se diferencia de la merluza solo en su tamaño. Si es de más de dos kilos, es merluza y si su peso es menor, es pescadilla. Así que en ambos casos tienen  los mismos valores nutricionales y se trata de pescado blanco.

Una de las formas más divertidas de preparar la pescadilla en mi casa, ha sido mordiéndose la cola ya que a mis hijos como le ocurre a muchos niños, cuando eran pequeños el pescado no era su plato favorito, sin embargo, preparadas de esta manera se la comían sin rechistar.

Ingredientes (no pongo cantidades, depende del número de comensales)
- Pescadillas no muy grandes (entre 200 y 300 gr. cada una)
- Harina para rebozar
- Sal
- Aceite para freír.
Elaboración
- Lavar las pescadillas y secarlas con papel absorbente.
- Sazonarlas y enharinarlas, sacude el exceso de harina. Abre la boca de la pescadilla y metele dentro la cola, ciérrale la boca  y listas para freir.
Fritura
Para la fritura os voy a remitir a un tutorial que publicó María José de (Dit e Fet) en Directo al Paladar que sencillamente me pareció IMPRESCINDIBLE y que no debeís perderoslo.
A mí me encantan, me parecen deliciosas y acompañadas con una buena ensalada, una comida o cena perfecta. Las hago exclusivamente en verano, aunque es obvio que se pueden hacer en cualquier época, pero una tiene sus manías.

Espero que os animéis a hacerlas!


martes, 25 de junio de 2013

Cómo hacer Merluza Gallega del Pincho con Mejillones en salsa verde

Este es un plato de domingo(en mi casa el domingo pasado) o de día de fiesta, una maravilla que no tiene más secreto que el producto, un pescado de excelente calidad, unos mejillones con un increíble sabor a mar, guisantes frescos de temporada,  y unas patatas gallegas para acompañar.

La elaboración es muy sencilla, es que un pescado de estas características no se puede disfrazar con salsas especiadas, hay que poder apreciar toda la intensidad de su sabor.

La clave de esta receta son sus ingredientes, todos de primera calidad, es la única forma de obtener un resultado tan bueno, creedme si un día queréis quedar como nunca con una receta, más que la elaboración debéis cuidar que lo que uséis sea bueno (no digo barato). Para comidas corrientes y con menos miramientos ya tenemos muchos días, éste plato es de los de "un día, es un día".

Vivir en A Coruña, tiene algún inconveniente y muchas ventajas, el disponer de los mejores pescados y mariscos, poder comerlos casi al rato de que lleguen los barcos a puerto después de haberlos pescado de noche, con ese sabor y olor a mar, no voy a decir que no tiene precio, porque sí, lo tiene, pero es un regalo del que disfrutamos los gallegos en general.

En  Galicia  tenemos la suerte de degustar unos pescados y mariscos de primera!
La "Merluza del Pincho" se denomina a aquella que ha sido pescada con anzuelo. Es más cotizada y más demandada ya que su carne es mucho más firme y sabrosa porque al ser capturada de forma individual no recibe ningún golpe durante su captura.
La Merluza del Pincho gallega se captura en el día y su grado de frescura no admite comparación con ninguna otra que en muchos casos pasan hasta más de quince días desde su captura, sufren deterioros propios de la manipulación y conservación que alteran notablemente su sabor y sus propiedades.

Por eso no exagero cuando digo que la Merluza Gallega del Pincho es la más sabrosa que existe (podría decir es de "las más" , pero, voy a ser categórica) y la más valorada del mercado, su delicioso sabor, la impecable textura de su carne la avalan.

Lo mejor es comprarla entera, que el pescadero/a la descame, le saque la tripa y corte los dientes de la cabeza, y así tranquilamente nos la llevamos para casa.

¿Porqué la debemos preferir entera? sencillamente porque tanto carnes, como pescados, en el preciso instante que se corta, comienzan a oxidarse. Y aunque en el caso de los pescados,  se oxidan antes los pescados azules que los blancos, en la medida de lo posible, evitaremos el proceso de oxidación en un pescado tan rico y de tan buena calidad.

Yo compro el pescado en el mercado de la calle Barcelona de A Coruña, es el mercado de mi barrio.

No penséis que cortarlo en casa os supondrá un esfuerzo extraterrenal, para nada, un cuchillo grande de cocina y listo, cortaremos las rodajas en el momento en el que las vayamos a poner a cocinar y si es fresca-fresquísima como la que veis aquí, un ligero hilito de sangre será el mejor certificado de garantía de que tenemos la mejor merluza del mundo.
Así la hice..

Ingredientes (4 personas)
- 1 merluza del pincho (1 kg. 800gr. en mi caso)
- 1 cucharada de harina
- 2 o 3 rodajitas de guinidilla (opcional)
- Unos hilitos de azafrán (opcional)
- 4 dientes de ajo (sin gérmen)
- 100 ml (1/2 vaso) de vino blanco bueno (**)
- Sal
- Perejil (un ramillete)
- 1/2 kg. de guisantes frescos (o congelados)
- Aceite de oliva virgen extra Picual
- 1/2 kg de mejillones (o berberechos, o almejas, o nada)

Para acompañar
- Patatas enteras y cocidas (si son pequeñas, 3 por personas)

Elaboración
- En primer lugar pondremos medio litro o un poco más de agua a cocer con la cabeza de la merluza, los mejillones, unas hojas de perejil y una pizca de sal. En cuanto tome punto de hervor veremos abrirse los mejillones y los retiraremos con una espumadera y reservaremos. Dejamos hervir cinco minutos más, colamos y reservamos.

- Lamina los dientes de ajo y dóralos en una cazuela  en 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

- Cuando los ajos vayan tomando un color doradito, agrega la harina, revuelve bien, deja que se dore brevemente y añade el vino blanco(**), el caldo colado, dos o tres rodajitas de guindilla (pínchales un palillo para retirarlas al final de la cocción), el perejil picadito muy menudo y los guisantes frescos. Deja hervir todo junto unos 3 minutos, a continuación, añade unos hilitos de azafrán (opcional) sazona las rodajas de merluza e incorpórala y cocinala brevemente por los dos lados (no más de dos minutos de cada lado) con la olla tapada. Para mover la salsa, mueve la olla sobre la placa pero no revuelvas.
Con la olla tapada podrías dejar que la merluza se hiciese sin necesidad de darle vuelta y dejarla cocer entre 5 y 6 minutos, pero si tienes algo de prisa, con muuuucho cuidado y mimo, utilizas una espátula para levantar la rodaja entera de merluza y las vas dando vuelta, ojito ehhh, no queremos que se nos rompa ni un esquinita.
- Retira los mejillones de las cáscaras (guarda alguno para emplatar) y añádelos a la merluza. Rectifica de sal.

Presentación
- Sirve la merluza con las patatas, los mejillones,  uno o dos patatas y unas hojitas de perejil.

Para mí, uno de los platos más exquisitos del planeta.

Frabiconsejos:
(**) Cuando hago un plato de estas características, utilizo un vino blanco bueno y como habitualmente no tengo vino blanco bueno para cocinar lo que hago es que el vino que vamos a beber con esta espléndida comida, lo abrimos y le robo medio vaso para la salsa. De verdad ehhh, no se puede hacer una merluza del pincho con un vino malucho, la merluza no se lo merece y nosotros, mucho menos.